Domingo 16 de Mayo de 2010
Con una alta dosis de eficacia en la primera etapa, Tigre goleó anoche a River por 5 a 1 en el propio Monumental y lo devolvió a la dura realidad que lo acompañó en los últimos tiempos.
El equipo de Victoria cortó unas racha adversa de cinco derrotas consecutivas y a la vez le propinó a River una de sus peores caídas como local de la histoia.
En los primeros minutos, River intentó hacerse de la pelota con el aporte de Ariel Ortega y Mauro Díaz, aunque la férrea defensa visitante impidió que el equipo de Angel Cappa llegara con peligro.
En una ráfaga de seis minutos Tigre sacó una diferencia de tres goles que fueron facilitados por notorios descuidos defensivos, acaso una constante de este River a lo largo de la temporada.
El primer gol llegó a los 10’. Tras una pelota parada y un par de centros cruzados en el área local, Claudio Pérez solo frente al arco no tuvo problemas en abrir el marcador.
Un minuto después el ex millonario San Román tomó la pelota por derecha, caminó unos pasos para darle directo al arco y la clavó cerca del ángulo alto de Daniel Vega, que estaba totalmente adelantado.
La noche negra del millonario se acentuó con el tercer gol de Tigre, que llegó a los 16’ por intermedio de Fontanello.
Tigre siguió igual, sin inmutarse ni salirse del libreto, y de la misma manera que había sacado tres goles de diferencia siguió aumentando las cifras.
A los 35’ fue Pasini el que metió el cuarto tras una buena jugada de Carlos Luna y a los 43’ Lázzaro, tras otro error de la defensa de Ríver, metió el quinto después de presionar y ganarle la pelota a Facundo Quiroga.
En el complemento, con el ingreso de Diego Buonanotte y el paraguayo Rodrigo Rojas, el entrenador Angel Cappa intentó darle un volumen mayor de juego a su equipo.
Rápidamente consiguió el descuento a los 5’ luego de que Funes Mori capturara un rebote del arquero Luis Ardente tras un fuerte remate desde fuera del área del juvenil Ezequiel Cirigliano.
Pareció que River estaba en el camino correcto de acercarse, pero lentamente Tigre le copó otra vez la zona media, lo maniató y a punto estuvo de aumentar el tanteador si no fuese por un par de chances desperdiciadas por Luna.
En definitiva, River sufrió una noche para el olvido.
on una alta dosis de eficacia en la primera etapa, Tigre goleó anoche a River por 5 a 1 en el propio Monumental y lo devolvió a la dura realidad que lo acompañó en los últimos tiempos.
El equipo de Victoria cortó unas racha adversa de cinco derrotas consecutivas y a la vez le propinó a River una de sus peores caídas como local de la histoia.
En los primeros minutos, River intentó hacerse de la pelota con el aporte de Ariel Ortega y Mauro Díaz, aunque la férrea defensa visitante impidió que el equipo de Angel Cappa llegara con peligro.
En una ráfaga de seis minutos Tigre sacó una diferencia de tres goles que fueron facilitados por notorios descuidos defensivos, acaso una constante de este River a lo largo de la temporada.
El primer gol llegó a los 10’. Tras una pelota parada y un par de centros cruzados en el área local, Claudio Pérez solo frente al arco no tuvo problemas en abrir el marcador.
Un minuto después el ex millonario San Román tomó la pelota por derecha, caminó unos pasos para darle directo al arco y la clavó cerca del ángulo alto de Daniel Vega, que estaba totalmente adelantado.
La noche negra del millonario se acentuó con el tercer gol de Tigre, que llegó a los 16’ por intermedio de Fontanello.
Tigre siguió igual, sin inmutarse ni salirse del libreto, y de la misma manera que había sacado tres goles de diferencia siguió aumentando las cifras.
A los 35’ fue Pasini el que metió el cuarto tras una buena jugada de Carlos Luna y a los 43’ Lázzaro, tras otro error de la defensa de Ríver, metió el quinto después de presionar y ganarle la pelota a Facundo Quiroga.
En el complemento, con el ingreso de Diego Buonanotte y el paraguayo Rodrigo Rojas, el entrenador Angel Cappa intentó darle un volumen mayor de juego a su equipo.
Rápidamente consiguió el descuento a los 5’ luego de que Funes Mori capturara un rebote del arquero Luis Ardente tras un fuerte remate desde fuera del área del juvenil Ezequiel Cirigliano.
Pareció que River estaba en el camino correcto de acercarse, pero lentamente Tigre le copó otra vez la zona media, lo maniató y a punto estuvo de aumentar el tanteador si no fuese por un par de chances desperdiciadas por Luna.
En definitiva, River sufrió una noche para el olvido.
Desde 1992 que River no sufría cinco goles en el Monumental. Ese año, el Newell’s de Marcelo Bielsa, que terminaría como campeón, lo goleó por 5 a 0, la tarde en la que el árbitro Javier Castrilli expulsó a cuatro futbolistas millonarios y al técnico Daniel Passarella. Los goles rojinegros de ese día fueron de Ricardo Lunari (2), Fernando Gamboa, Alfredo Berti y Lukas Tudor. Las otras máximas goleadas que padeció River en su cancha fueron: 2-5 v. Platense (1931), 2-5 v. Huracán (1937), 1-5 v. Banfield (1951), 2-5 v. Instituto (1981) y 2-5 v. Boca (1982).
Desde Newell's