Edición Impresa

Riquelme todavía no salió a sentar postura sobre sus chances de futuro

El Diez no tomó una determinación acerca de sus próximos pasos y desde su entorno más cercano ayer comenzó a tomar fuerza la versión de que estaría dispuesto a quedarse seis meses en relación de dependencia con Boca.

Martes 24 de Julio de 2012

Envuelto en una nube de rumores y especulaciones, Juan Román Riquelme todavía no salió a sentar postura sobre sus chances de futuro. Si bien la dirigencia de Central niega negociaciones oficiales, allegados a la entidad canalla le acercaron una oferta importante para tratar de convencerlo y traerlo a Arroyito. Lo cierto es que el Diez no tomó una determinación acerca de sus próximos pasos y desde su entorno más cercano ayer comenzó a tomar fuerza la versión de que estaría dispuesto a quedarse seis meses en relación de dependencia con Boca, aún sin la posibilidad de jugar.

"En estos momentos hay pocas chances de que vaya a Central. Pero con Román nunca se sabe. No hay que cerrar ninguna puerta". Esta fue la frase que utilizó en contacto con este diario una fuente muy cercana al empresario que maneja los destinos de Riquelme.

Así, cuando las redes sociales ardían durante la jornada de ayer, y hasta se trazaban hipótesis de una pronta presentación del futbolista en nuestra ciudad, lo cierto es que ayer hubo pocos avances y que las señales esbozaron una sensación de alejamiento. De todas maneras, las tratativas están establecidas, la propuesta canalla (a través de un grupo empresario ligado a la dirigencia que pondría el dinero) es concreta y además sigue siendo la opción más firme (sería la única), en caso de que Riquelme decida salir de Boca, cuestión que todavía no se resolvió.

Miembros del entorno inmediato apuntan que el talentoso enganche incluso estaría dispuesto a esperar la suerte de Boca en la definición de la Copa Argentina (está pactada para el 8 de agosto con Racing, en San Juan), ya que dentro del universo xeneize marcan ese partido como un factor determinante para la continuidad de Julio Falcioni al frente del equipo. En ese supuesto escenario, como el entrenador es la traba trascendental de Román con su club, si se va quedaría un camino abierto a una posible reconciliación. Pero hasta el momento, todas son versiones.

Como todavía no hay una definición, la expectativa del pueblo centralista es gigante. Boca mira de costado mientras Román se decide. Y Central acerca sus tentaciones y teje sueños paralelos a su proceso de armado de cara el torneo de la B Nacional. Riquelme hasta ahora no habló y eso mantiene con vida las alternativas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario