Edición Impresa

Río de Janeiro, una ciudad invadida y pintada de celeste y blanco

Los argentinos quieren copar la metrópoli carioca. Se esperan unos 70.000 hinchas para el domingo. La reventa de entradas gira entre los 50.000 y los 150.000 pesos.

Viernes 11 de Julio de 2014

Desde Río de Janeiro / Enviado especial de Ovación.- Hay menos de 400 kilómetros entre San Pablo y Río de Janeiro. Nada para los argentinos que empezaron el derrotero antes del 15 de junio, cuando la selección debutó en el Maracaná ante Bosnia. La primera avanzada ya se hizo notar ayer en la metrópoli carioca, en la que se esperan unos 70.000 argentinos para el domingo, para la gran final.

Las autoridades reservaron la zona del sambódromo para quienes viven de cualquier manera, en condiciones poco recomendables, con tal de estar en el Mundial. La hotelería escasea, aunque parezca increíble, en una de las ciudades más turísticas del mundo y la reventa alcanza la categoría de estafa. No hay vuelos disponibles y los pocos paquetes que todavía quedan rozan los 100.000 pesos para una sola persona con un par de noches de alojamiento en Río y la entrada para la final. Una locura.

“Hoy vi muchos autos argentinos. Lo que me llama la atención es que no parecen personas pudientes. El fútbol da para todo. Hacer tantos kilómetros. ¿Cuánto dinero gastan en combustible?”, se pregunta un taxista entre sorprendido y confundido mientras traslada pasajeros bajo una lluvia torrencial desde el aeropuerto Galeao.

Inmediatamente establece una diferencia entre argentinos y brasileños. “Los argentinos son más torcedores (hinchas). A nosotros nos gusta mucho el fútbol, pero a ustedes más”, sorprende sin sacarle la vista al camino, complicadísimo por la cortina de agua que baña a Río. Razón no le falta. En la reventa los precios van desde 50.000 hasta 150.000 pesos por una entrada que ni siquiera se sabe si es verdadera o trucha. La verdad es que da vergüenza escribir estas cifras, pero existen. ¿Quién puede pagar semejante suma? Evidentemente hay. El precio responde a la demanda. Y la oferta es mucha. Cientos de brasileños quieren desprenderse de ellas por razones obvias.

Los pasajes de avión se fueron volando

A partir del furor por querer ver a la selección argentina contra Alemania, Aerolíneas Argentinas incrementó en más de 20 los vuelos que partirán a Río de Janeiro entre mañana y el domingo, desde los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, ambos de Buenos Aires. Pese a que el precio de cada pasaje se triplicó, la demanda fue tal que ya se agotaron los vuelos. La mayoría de los viajeros no tiene la entrada para el encuentro decisivo, pero piensan arriesgarse. Suponen que, como muchos brasileños intentarán desprenderse de sus entradas porque el scracht no llegó a la final, podrán conseguirla en la reventa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS