Lunes 12 de Abril de 2010
Unos cuatro mil pobladores de ocho favelas de Río de Janeiro comenzaron a ser retirados a partir de ayer de sus casas a raíz de riesgos de derrumbes, anunció el alcalde de esa ciudad brasileña, Eduardo Paes.
La decisión fue tomada tras los derrumbes en favelas ubicadas en lugares considerados de riesgo, como el Morro dos Prazeres, en el centro de Río, y el Morro do Bumba, en la vecina ciudad de Niteroi, a raíz de las lluvias de la semana pasada, que causaron por lo menos 224 muertes y decenas de desaparecidos bajo los escombros.
El anuncio fue realizado ayer por el alcalde en la red social de internet Twitter.
Varias zonas. La salida inmediata de habitantes de casas precarias ubicadas en las colinas con riesgo de derrumbe abarca al Morro do Urubú (zona norte), al Morro dos Prazeres, las favelas de Fogueteiro, Sao Joao Batista, Pantal y Cantinho do Céu (en el barrio céntrico de Santa Teresa), el Parque Columbia y la comunidad Laboriaux, de la favela Rocinha, en la zona sur.
Las familias recibirán un alquiler social de unos 150 dólares mensuales, mientras que el gobierno dispuso la construcción de 2.200 viviendas y otras serán indemniza das por el 140% del valor del inmueble.
El alcalde de Río de Janeiro firmó el viernes un decreto que autoriza a la fuerza pública a desalojar las casas en situación de riesgo de derrumbe, lo que originó protestas de asociaciones de vecinos de Santa Teresa, la zona que estará más afectada por la operación municipal. (Télam)