Edición Impresa

Revocan el procesamiento de un empresario víctima de salidera

Tras un violento atraco en 2012, Miguel Aun y su esposa fueron imputados de encubrimiento. La Cámara Penal los desvinculó del caso.

Viernes 06 de Junio de 2014

La Cámara Penal revocó el procesamiento por encubrimiento para un empresario cordobés que dos años atrás fue víctima de una salidera en Córdoba y Corrientes. Se trata de Miguel Angel Aun, que había sido procesado por un juez de Instrucción que consideró que había mentido sobre la supuesta devolución del dinero robado. Ahora el empresario asaltado, así como su esposa, quedaron desvinculados de la causa.

Aun y su esposa Myriam Baudacco habían sido procesados por el entonces juez de Instrucción Javier Beltramone por encubrimiento agravado por valorar que la pareja había fingido la devolución del dinero para evitar que se conociera el monto y el origen de la plata robada. El fallo fue apelado por la defensa y ahora la Sala Nº 3 integrada por Guillermo Llaudet Maza, Georgina Depetris y Otto Crippa García revocó la medida.

El robo. La tarde del 16 de marzo de 2012 Aun iba acompañado por el custodio Roque Indalecio F. llevando un bolso de mano con una cifra de dinero que no pudo ser precisada pero que se estimó en 500 mil pesos. Al llegar a Córdoba y Corrientes fueron sorprendidos por dos hombres armados que circulaban en una moto Honda Tornado. El acompañante encañonó a Aun al grito de "alto, policía" y enseguida le disparó a una pierna. Como el empresario no se desprendió del bolso, gatilló otra vez y el empresario fue herido en la otra pierna.

Aun soltó el bolso y cuando el ladrón huía a los tiros el custodio repelió la agresión hiriendo de muerte al conductor de la moto. En la balacera, una empleada de la Bolsa de Comercio fue alcanzada por un proyectil. Y minutos más tarde Matías Doldán, de 24 años, cayó sin vida en Santa Fe y Alvear, donde fue hallado junto a la moto. Su cómplice, según la pesquisa, huyó con la bolsa y la plata.

Entre los elementos que nutrieron la investigación, un testigo dijo haber visto minutos después del hecho a una mujer gritando que le habían robado "500 lucas". Otro testimonio que ponderó Beltramone fue el del subcomisario Rubén Salellas, entonces jefe de la comisaría 2ª, que entrevistó a Aun en el Hospital de Emergencia. Si bien no le había podido tomar declaración, el oficial recordó que Aun le dijo: "Gordo, encontrá el bolsito que tengo más de 500 lucas" y que le repetía: "Zafame porque me arruinaron".

Al día siguiente, cuando Aun estaba internado en un sanatorio de Rioja al 1500, el oficial fue para tomarle declaración pero le advirtieron que no podría porque el paciente había perdido mucha sangre. Pero al volver a la comisaría se enteró de que la mujer del empresario había declarado ante los medios que un desconocido había pasado por el sanatorio y les había devuelto el dinero. Y que ella había entregado los billetes a un socio de su marido para que los llevara a su casa de Leones.

Defensa. Por su parte, Javier Ignacio Vidal, el abogado defensor de la pareja, cuestionó los dichos de los testigos al notar contradicciones. Y también objetó los dichos de Salellas. "El policía dijo que lo entrevistó a las 18 del día del hecho en el Heca. Dijo que lo notó consciente y muy preocupado por el dinero. Pero la operación comenzó a las 18.30 y terminó a las 21.30 por lo que los dichos de Salellas no se condicen con la realidad del estado de salud de mi cliente. Perdió entre dos y tres litros de sangre y tuvieron que colocarle un respirador artificial. Aun estaba en un estado de shock y nunca pudo manifestarle nada a Salellas", afirmó Vidal.

El abogado sostuvo que su cliente no utilizó el sistema de transferencia bancaria porque no se había concretado la operación. Además destacó que no existe una disposición legal que prohíba a los ciudadanos transitar por las calles con el dinero que crea conveniente. Con relación a Baudacco, el abogado señaló que la mujer fue imputada y procesada por no haber relatado en su declaración testimonial que le habían devuelto el bolso.

Anterior. Al resolver sobre el procesamiento apelado, el camarista Llaudet Maza recordó en su voto una cita de Beltramone. "Los imputados no sólo han mentido sino que mintieron con el fin de evitar que se conociera la existencia real y concreta del origen del dinero". También el entonces juez de Instrucción ordenó que se giraran las actuaciones a la Justicia Federal para que, si correspondía, se los investigara penalmente "por posibles infracciones a la ley penal cambiaria o la ley penal tributaria".

Con relación a esta situación, el integrante de la Sala Nº 3 señaló: "Se advierte que el magistrado procura la adecuación típica e imputa como delito anterior al robo seguido de muerte que investigó, pero el sustento de la imputación va a buscarlo en otro delito inferido por el juez".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario