Jueves 17 de Junio de 2010
Asidua lectora de este diario los domingos y en particular del suplemento Espectáculos, leí con desagrado este último domingo en el artículo de contratapa, una referencia a mi entender discriminatoria sobre las vendedoras de Avon. Concretamente, se las compara con "luchadores desempleados de alguna troupe mexicana". Hace once años que soy revendedora Avon y diez que dirijo grupos de ventas en la compañía, por lo que puedo dar fe del compromiso, la entrega y la pasión que ponen estas señoras en esto que es su trabajo. Creo que no se debe tomar a la ligera una actividad que permite tanto a hombres como mujeres, la posibilidad de desarrollarse económica, social y humanamente. Sugiero al cronista se informe mejor la próxima vez y lo invito a que nos conozca para que su juicio no se vea empañado por otro desafortunado comentario como el ya vertido.
Patricia Ibarra,
patricia-ibarra@hotmail.com