Reunión de amigos
Las reuniones de amigos siempre han sido un acontecimiento sano y alegre. Muy apegado a nuestra costumbre campechana y rosarina. Por este motivo concurrí, el pasado 11 de mayo, al establecimiento gastronómico de calle Buenos Aires 2565.

Miércoles 15 de Mayo de 2013

Las reuniones de amigos siempre han sido un acontecimiento sano y alegre. Muy apegado a nuestra costumbre campechana y rosarina. Por este motivo concurrí, el pasado 11 de mayo, al establecimiento gastronómico de calle Buenos Aires 2565. La sorpresa comienza al llegar al lugar. Cinco escalones se oponen al paso de mi silla de ruedas. Ningún empleado accede a dar una mano para poder ingresar, lo que solamente logré gracias a la buena voluntad de circunstanciales comensales. La reunión fue amena, hasta que tuve necesidad de utilizar el sanitario. No existe uno adaptado. Entiendo que las ordenanzas municipales son claras al respecto. Un local de estas características, de las dimensiones del citado, de amplia y reconocida convocatoria no puede carecer de algo tan elemental y necesario como un sanitario adaptado y un sistema de acceso (rampa o salva escalera). El egreso del local fue otro padecimiento del que el personal del local se mantuvo al margen. La pregunta que me hago es casi una constante sin respuesta. ¿Dónde están los controles municipales? ¿Existen o amparan este tipo de comercios? Lo cierto es que en materia de accesibilidad nuestra querida ciudad es una verdadera vergüenza. Y pensar que pretendemos proyectarnos al mundo en pocos meses. Seremos el hazme reír de muchos que pretendemos hacerles creer que Rosario es una cuidad turística y amigable.

Mario Oscar Buss / DNI 11.939.019