Martes 02 de Agosto de 2011
En respuesta a la carta publicada el sábado 30 de julio con el título "¿Se hizo todo lo posible?", quiero aclarar que el día 28/04/2010 el mencionado señor ingresó a la 20.30 horas al Sanatorio Julio Corzo con diagnóstico de aneurisma de aorta abdominal roto. A las 21 horas ingresó a quirófano donde fue operado de urgencia, visto la extrema gravedad del cuadro. Egresó de quirófano en asistencia mecánica respiratoria, de la cual nunca pudo salir y con tratamiento intensivo producto del shock hipovolémico, complicación de su patología de base. Entre dichas complicaciones sufrió insuficiencia renal aguda, la que fue seguida con tratamiento médico, planteándose la posibilidad de diálisis, en tanto y en cuanto los parámetros mínimos del paciente permitieran alcanzar la condición para ser sometido a dicha práctica. Esto nunca ocurrió. Cada uno de los aspectos inherentes a la evolución del paciente fue comunicado por el Jefe de UTI a los familiares responsables de la internación, los que siempre estuvieron al tanto de la extrema gravedad y alto riesgo de mortalidad de la patología, desde el ingreso mismo del paciente a la institución. Pese a la alta profesionalidad, cuidado y dedicación de todo nuestro personal médico y de enfermería, absolutamente independiente de la proveniencia del paciente, el mismo lamentablemente falleció. Somos totalmente responsables de nuestro trabajo y no de las falaces afirmaciones vertidas por la firmante del correo, que proseguiremos rebatiendo en las esferas que correspondan.
Américo Daminato (Director Médico Sanatorio Julio Corzo)