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Responsable por manejar rápido

Un tribunal civil obligó a un conductor a resarcir a la familia de una persona ebria a quien atropelló y mató. En el juicio penal fue absuelto.  

Lunes 14 de Abril de 2014

Aunque fue absuelto de responsabilidad en la causa penal donde se investigó el accidente, la Justicia le asignó el 30 por ciento de culpa a un conductor que no respetó los límites de velocidad y con su vehículo embistió y mató a una persona que estaba ebria.

La compañía de seguros contratada por el automovilista deberá desembolsar 36 mil pesos en calidad de resarcimiento hacia la madre de la víctima. El siniestro ocurrió en abril de 2007 sobre la avenida de Circunvalación, a la altura de barrio Rucci.

Al considerar los hechos, el Tribunal de Responsabilidad Extracontractual Nº 1 de Rosario estipuló la culpa en el demandado (el automovilista) por haber embestido a la víctima "revelando con ello no haber tenido el dominio del auto, al circular a una velocidad inadecuada; y la víctima por haber cruzado por un lugar no habilitado para el paso peatonal, de tránsito fluido, sin guardar la más mínima prudencia en ello, en estado de ebriedad".

El accidente ocurrió el 14 de abril de 2007, aproximadamente a las 20.30, sobre avenida de Circunvalación cerca del acceso al puente Palliere de ingreso a barrio Rucci.

Por el carril rápido de la transitada arteria circulaba de norte a sur un utilitario Peugeot Partner (FVW 315), conducido por Diego Martín S., cuando imprevistamente saltó al pavimento Estanislao M., un hombre de 46 años totalmente ebrio, que iba corriendo y mirando hacia arriba, según declararon los testigos.

A pesar de una maniobra evasiva, el rodado chocó a Martínez, que murió casi en el acto.

En Tribunales. La causa penal sustanciada a partir del hecho resultó con la absolución del conductor por el delito de homicidio, mientras que en la demanda civil que inició la madre de la víctima por daños y perjuicios le reprochan al automovilista un porcentaje de responsabilidad en el incidente.

Es que de acuerdo a las pericias y pruebas mecánicas practicadas al vehículo sobre el lugar, se demostró que el automóvil desarrollaba una velocidad superior a los 69 km/h según el informe técnico, o de entre 65 y 70 km/h según el perito mecánico, mientras que el máximo permitido es de 60 km/h.

"Debemos tener presente que el peatón es el sujeto más vulnerable en las contingencias del tránsito. El código de tránsito norma el lugar por donde deben circular los peatones: donde exista acera, espacios habilitados a tal fin, en intersecciones por la senda peatonal", remarcó la jueza de trámite, Mariana Varela.

Especificó además que "tanto el automovilista como el peatón tienen la obligación ineludible de observar correctamente los reglamentos de tránsito a fin de evitar situaciones peligrosas y ambos deben responder por la más leve culpa en el cumplimiento de sus deberes".

Al evaluar el siniestro, la magistrada finalmente entendió que la víctima tenía una alta graduación alcohólica en sangre (2,810 gramos), pero también el conductor debió extremar los cuidados.

Según estimó la jueza, el automovilista "no cumplió con la obligación de conservar el dominio del vehículo y estar atento a las contingencias del tránsito que requiere atención y prudencia, ni respetó la velocidad máxima".

La jueza entendió que "la conducta del fallecido no es la única causa del suceso, ni reviste características de imprevisibilidad e inevitabilidad propias del caso fortuito o fuerza mayor con aptitud para interrumpir el nexo de causalidad entre la actividad y el perjuicio, pero tuvo una gran incidencia en la producción del hecho.

Frente a ese análisis, en la sentencia se hizo lugar parcialmente a la demanda, donde se le atribuyó 70 por ciento de responsabilidad a la víctima y un 30 por ciento al conductor, que resultó condenado a resarcir a la madre Estanislao M. con 36.000 mil pesos más intereses, responsabilidad que se extiende a la compañía de seguros QBE Seguros La Buenos Aires.

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