Martes 23 de Febrero de 2010
Hay cosas que resultan realmente difíciles de entender, o de aceptar, si se quiere. El gobierno de Santa Fe ofrece un mísero aumento del 7 por ciento a los empleados provinciales, lo mismo a los docentes, de manera escalonada. El argumento es muy sencillo: "no hay plata". No voy a detenerme en recordarles que han recibido la provincia mejor administrada del país, porque a esta altura resultaría tan absurdo como utópico. Pero sí voy a hacer hincapié en el aumento abusivo, desmedido y violatorio a la propiedad privada, del impuesto inmobiliario de un 200 por ciento, triplicando el valor del mismo. Ahora bien, para nosotros no hay excusas que valgan, los contribuyentes estamos obligados a tener que soportar dicho aumento sin poder alegar las mismas excusas que la provincia; nosotros estamos obligados a tener plata, no importa cómo. Vale decir: el gobierno provincial ofrece pagar de manera escalonada el aumento a sus empleados desde apenas un 7 por ciento, pero dispuso que los contribuyentes paguemos de una sola vez y para siempre un 200 por ciento de aumento, sin escalas, en el impuesto inmobiliario. Vaya relación, ¿no? Un aumento escalonado (igual modalidad que el gobierno propone cuando le conviene) en el inmobiliario hubiese sido lo correcto, atento a la realidad de la situación económica actual. Pero, como de costumbre, el señor gobernador siempre tan sensible a la realidad social y económica, y sobre todo en tiempos de crisis, ha dispuesto el aumento inmediato y de un solo saque, como quien dice. Tampoco los contribuyentes tenemos la culpa de que no se haya ido actualizando paulatinamente dicho impuesto, pero debemos soportar sus consecuencias. Ni qué hablar del resto de los aumentos que venimos padeciendo gracias a la ineficiencia de un gobierno que pretende ser justamente "socialista". Por favor gobernador: respete con mayor énfasis el bolsillo de los contribuyentes.
Carlos Del Frade, c_del.frade996@hotmail.com