Resolución por el criminal atentado al micro de Ñuls
La primera parte de la causa penal por la emboscada al micro de hinchas de Newell’s ocurrida en febrero pasado, que costó la vida de un chico de 14 años con un tiro en la cabeza, podría quedar cerrada hoy. La jueza de Instrucción Raquel Cosgaya se aprestaba a cerrar la resolución y podría definir procesamientos por delitos graves que alternan figuras como homicidio simple, lesiones graves, abuso de armas y tenencia de arma de guerra.

Lunes 19 de Abril de 2010

La primera parte de la causa penal por la emboscada al micro de hinchas de Newell’s ocurrida en febrero pasado, que costó la vida de un chico de 14 años con un tiro en la cabeza, podría quedar cerrada hoy. La jueza de Instrucción Raquel Cosgaya se aprestaba a cerrar la resolución y podría definir procesamientos por delitos graves que alternan figuras como homicidio simple, lesiones graves, abuso de armas y tenencia de arma de guerra.
  Entre los imputados en este caso dos personas concentran el mayor interés de la investigación por los roles que en principio se les atribuyeron. Uno es Carlos Fernando Fleitas, alias Chino, de 28 años, prontuario 1.492.674. El otro es Ariel Máximo Cantero, alias Mono, de 46 años, con número de prontuario 1.326.805.
  Fleitas quedó comprometido en el caso a raíz de la declaración de una testigo, su concubina, que refirió haber escuchado los detalles de una llamada telefónica la misma madrugada del atentado. En esa conversación, de acuerdo al testimonio, Fleitas daba detalles del ataque al colectivo en la autopista, frente a barrio Las Flores, dejando en claro que había estado en el ataque. Luego hubo allanamientos en el domicilio de Fleitas donde la policía secuestró evidencia que llevó a otros sospechosos. Los elementos fundamentales fueron varios celulares y aparatos de comunicación Nextel.

Las conexiones. Esos aparatos son los que, según la investigación, llevaron hasta un grupo con decisiva gravitación en barrio Las Flores: la banda de Los Monos. Su líder, Ariel Máximo Cantero, al que se le atribuye el predominio sobre el tráfico de drogas en la zona sur, está preso en esta causa desde el 30 de marzo último tras realizarse doce procedimientos en su barrio.
  Las pericias de Gendarmería Nacional destacan cruces de llamadas entre los aparatos de Fleitas y Cantero poco antes y poco después de la emboscada fatal. Desde el principio fuentes policiales le atribuían a Fleitas ser un comercializador de drogas que le proveían los Cantero.
  En esta causa penal hay un total de 16 imputados de los cuales cinco no están presos por haber quedado a punto de ser desvinculados de responsabilidad.
  El Chino Fleitas está imputado como principal ejecutor material del atentado al micro. A sus hermanastros Pablo Ramón A., Emilio Alejandro C y Jonatan David C.. les atribuyen ser partícipes del hecho. Su tío Guillermo Dionisio A., suboficial de policía, está involucrado como proveedor de las armas utilizadas para la emboscada aunque no tiene participación en la concreción del hecho.
  Claudio Ariel Cantero, que tiene el prontuario 1.457.930, es hijo de Ariel Máximo. Tiene 28 años y está preso en el hecho imputado por homicidio simple. La situación en la que se encuentra no sería tan complicada como la de su padre pese a que la acusación preliminar es por la misma figura.

Estar ahí. Hay dos personas a las que se les atribuye haber actuado en la balacera contra el ómnibus. Uno está preso: es Leandro Vinardi, alias Pollo, de 25 años, prontuario 1.505.993, detenido en barrio Tío Rolo el 12 de marzo pasado. Quedó comprometido por contactos telefónicos con Fleitas. El otro está prófugo y tiene pedido de captura: es de apellido Delgado y le dicen “Teletubi”.
  A otros tres detenidos en el marco de la causa se le imputa encubrimiento de homicidio. Son Eduardo Germán O., de 21 años, y Fabián Oscar B., de 28. Los detuvieron en la misma secuencia de allanamientos en que cayeron los Cantero. En el domicilio de ambos se incautaron 13 aparatos Nextel y una moto Yamaha 125. El restante es Juan Ramón P., de 30.