Jueves 01 de Agosto de 2013
Un pibe de 14 años, cuyos padres murieron hace un tiempo, fue rescatado con principio de asfixia en medio del incendio de un búnker de venta de drogas ubicado en Carrasco y Felipe Moré, en el límite del barrio Empalme Graneros. El siniestro, según las fuentes, fue provocado cerca de las 5 de ayer por una facción rival a la que administra ese punto de venta de drogas y en un intento de tomar por asalto el lugar. En el interior del quiosco la policía secuestró 95 gramos de cocaína, 490 gramos de marihuana, 97 pesos y un celular en desuso. Pocos minutos después, a unas 30 cuadras de allí hubo un feroz tiroteo que no tendría vinculación con el incendio, aunque sí estaría ligado al comercio de estupefacientes (ver aparte).
En tiempo de campañas electorales donde el eje del debate pasa por "la inseguridad" y "el narcotráfico", los vecinos de Felipe Moré y Carrasco tienen mucho para contarle a los precandidatos. En ese lugar del mundo, junto a un quiosco de drogas incendiado en el contexto de una mejicaneada y a menos de 150 metros de un búnker frente al cual en octubre de 2011 asesinaron de 30 tiros a Elías Bravo, todo discurso político suena vacío e irreal.
"Todo esto es una mugre. Hace seis meses que no podemos vivir. ¿Vos sabés lo que es convivir con un quiosco de drogas? ¿Sabés lo que es vivir con pibes que se pasean con los fierros y otros pibes que vienen a comprar y tratan de que otros muchachos no los roben cuando se van? No es lindo. No es fácil. Lo que pasa es que mañana esto se olvida, ningún vecino lo puede denunciar porque después te hacen la vida imposible y te tenés que mudar. Es un circulo vicioso perfecto", reflexionó uno de los vecinos del lugar, bajo jurisdicción de la subcomisaría 24ª.
Policías pillos. Un cartel de chapa alertaba la existencia de una verdulería. Pero era ficción. Detrás de una puerta de chapa se abría un patio a modo antesala a cielo abierto y después el quiosco, una especie de bóveda con una puerta de metal reforzada. En la pared había una cajuela similar a un buzón por la que se pasaba el dinero y la droga. La única ventilación la daba un orificio con un caño de PVC. En ese lugar, fue salvado de morir quemado un chico de 14 años que cubría un turno desde las 18 a las 6 de la mañana.
Alrededor del lugar, la gente ayer comentaba que "el búnker es de un tal Angel y hace dos semanas que lo robaron; desde entonces no funciona. La piba (sic) que sacaron ni siquiera estaba dentro del quiosco".
En tanto, al menos cuatro vecinos coincidieron en contar que pasada la medianoche del martes un móvil policial (cuyo número se preserva) llegó al lugar y tuvo un encontronazo con el pibe. "Lo vinieron a chorear. Hasta le tiraron gas pimienta por el agujero de ventilación. Y el pibe nos les abrió porque no podía. Fue cerca de la 0.45", explicó uno de los vecinos. "Después, a eso de las 5 vinieron, le pusieron unas cubiertas en la puerta y le mandaron nafta y fuego", agregó. Esa versión fue convalidada por una fuente policial: "Parece que pasaron unos empleados pillos pero como nadie lo declaró formalmente, nada de eso está documentado", indicó. Con las llamas a las puertas del búnker, los gritos de desesperación del pibe rompieron el silencio de la madrugada.
Fogata. "En el interior del búnker estaba encerrado un menor que pedía auxilio. Personal de bomberos y de la policía abrió la puerta que estaba reforzada con planchas de acero y sacó al joven. El chico estaba bien pero tuvieron que suministrarle oxígeno porque había inhalado humo", contó un vocero de bomberos. "En la puerta de la casa se halló material inflamable como bolsas o trozos de neumáticos. Pero fue un foco de fuego mínimo que sólo afectó la puerta del búnker. Casi que no tuvimos que intervenir en la extinción porque era muy pequeño, pero generó mucho humo que ingresó a la habitación donde estaba el chico", agregó.
Cuando el humo se disipó los efectivos del Comando hallaron la droga y llamaron a la brigada operativa de la Dirección de Control de Adicciones. Secuestraron 124 bochitas de marihuana que pesaron 490 gramos y 113 envoltorios de cocaína que pesaron 95 gramos. También se llevaron en custodia al pibe que vendía droga. "Los padres murieron y está bajo la tutela de un padrastro. Dice que vive en la zona de 27 de Febrero y Circunvalación, pero ya nos mintió tres direcciones. La orden es que sea entregado a su tutor", explicó otro vocero. Por su parte, la fiscal de Cámara Cristina Rubiolo dio instrucciones al fiscal Esteban Franichevich para que gire un oficio a la fiscalía federal en turno por el hallazgo de la droga.
La investigación quedó en manos del juez Correccional Rodolfo Zvala, en un expediente por incendio ocasional; y del juez Federal Carlos Vera Barros, por la droga secuestrada.