Viernes 06 de Mayo de 2011
El cuerpo de una de las 228 víctimas del vuelo de Air France Río-París que cayó al océano Atlánctico al salir de Brasil en 2009 fue ayer sacado a la superficie con mucho trabajo, desde una profundidad de unos 3.900 metros.
Conservado por la alta presión y las bajas temperaturas mientras yacía entre los restos sumergidos durante casi dos años, aún llevaba el cinturón de seguridad del asiento cuando los investigadores franceses lo trajeron de un robot submarino a bordo de su barco de búsqueda que se encontraba frente a la costa noreste de Brasil, indicó el portavoz de la operación.
Fue el primer intento del equipo de búsqueda francés, que recientemente recuperó las dos grabadoras de voz y datos, las cajas negras, de recuperar un cuerpo humano desde la profundidad del lecho marino. "Hemos estado intentando sacarlo desde ayer (por anteayer). Tomó mucho tiempo", dijo el portavoz, instalado en la central de policía nacional en París.
Bien conservados. "Es difícil porque los cuerpos están bien conservados en el lecho marino por la presión y la temperatura, pero traerlos a la superficie a través de aguas más calientes causa descomposición".
Investigadores y familiares de las víctimas esperan que las grabadoras del vuelo expliquen qué causó la caída del avión al mar cuando chocó con tormentas tras su despegue desde Río de Janeiro en junio del 2009, provocando la muerte de los 228 pasajeros y miembros de la tripulación que iban a bordo.
Decenas de cuerpos de las víctimas fueron recuperados del mar por la marina brasileña en los días posteriores al accidente.
Dos años más tarde, el equipo francés encontró más cuerpos dentro de los restos del Airbus 330-203, cuando lo localizaron a principios de abril, después de casi 24 meses de registrar el lecho marino.
Los familiares franceses y brasileños de las víctimas están divididos entre los que quieren que recuperen los cuerpos y los que quieren dejarlos en paz. Alain Jakubowicz, un abogado que representa a algunos de ellos, dijo que era un éxito increíble haber elevado un cuerpo por casi cuatro kilómetros de profundidad pero que era muy pronto para decir si se sacarían más restos. "En este momento, nada es seguro", añadió.
El ministro de Interior francés dijo que los investigadores a bordo del barco de búsqueda habían tomado muestras de ADN del cuerpo que se iban a enviar de vuelta a Francia junto con las dos cajas negras para intentar identificar a la víctima.
En tanto, las teorías de las causas del desastre del vuelo 447 de Air France se han centrado en un posible congelamiento de los sensores de velocidad del avión, que parecía dar lecturas inconsistentes antes de que se perdiera la comunicación. l (Reuters)
Se conservó en el fondo del mar por el frío y la presión. Los restos pueden dar
pistas del accidente