Rescatan 5 cuerpos y buscan los de otros 9 mineros mexicanos
Rescatistas intentaban localizar ayer los cuerpos de nueve mineros que quedaron sepultados tras una explosión en una pequeña mina de carbón en el norte de México el martes pasado, que...

Jueves 05 de Mayo de 2011

Rescatistas intentaban localizar ayer los cuerpos de nueve mineros que quedaron sepultados tras una explosión en una pequeña mina de carbón en el norte de México el martes pasado, que dejó en evidencia las precarias condiciones en que funcionan esas instalaciones.

Los cuerpos de cinco trabajadores fueron rescatados anteayer horas después de la explosión en la mina, ubicada en la localidad de Sabinas, en el norteño estado de Coahuila, donde existen decenas de pequeños pozos con túneles horizontales a donde los mineros se internan para picar las paredes en busca del carbón.

Las tareas de rescate eran de alto riesgo por las emanaciones de gas grisú, que contiene principalmente metano y que está presente en el carbón, lo que origina comúnmente explosiones.

El secretario del Trabajo, Javier Lozano, dijo que eran "nulas" las esperanzas de encontrar sobrevivientes, pero que continuarían los trabajos para extraer todos los cuerpos.

"Son cinco personas las que hemos encontrado sin vida. Nos dicen los expertos que no hay posibilidades después de un accidente de esta naturaleza", señaló a Radio Fórmula.

La diócesis de Saltillo, capital de Coahuila, dijo que los "pocitos" son verdaderos sepulcros para los mineros y que más de cien de ellos han muerto por accidentes en estas minas precarias donde las condiciones de seguridad son escasas.

En las funerarias de Sabinas se multiplicaban las escenas de dolor de los familiares de los cinco mineros cuyos cuerpos fueron rescatados, la mayoría gente pobre de la desértica zona carbonífera de Coahuila, donde la minería es la única fuente de empleo.

Gatos para medir. "Mi marido me contaba que a veces sacaban chavos (jóvenes) desmayados por el gas. No tenían gasero (un experto que mide el nivel del gas dentro de la mina antes de que los trabajadores bajen) y hacía pocos días habían bajado un gato, y el animal salió muerto", dijo con los ojos enrojecidos Benita García, esposa de uno de los fallecidos.

Afuera de la mina, familiares de los mineros cuyos cuerpos aún estaban decenas de metros bajo tierra esperaban entre expectantes y resignados.

Lozano dijo que seguramente el propietario de la mina, perteneciente a la empresa Binsa, deberá enfrentar responsabilidades por la manera irregular en que funcionaba el lugar, cuyos trabajadores no estaban registrados ante el seguro social estatal.

Por la explosión, que se sintió kilómetros a la redonda, un joven de 14 años que trabajaba en la mina perdió un brazo.

En 2006, una explosión en la mina de carbón Pasta de Conchos, ubicada en la misma región, provocó la muerte de 65 mineros. Sus cuerpos no fueron rescatados. l (Reuters)