Martes 23 de Noviembre de 2010
Los equipos de rescate lograron ayer poner a salvo a las 29 personas que permanecían atrapadas desde anteayer en una mina de carbón inundada en la provincia china de Sichuan, indicó la agencia de información estatal Xinhuá.
Veintidós mineros quedaron bajo tierra en la mina de Batian, en la ciudad de Neijiang, tras una inundación, y lo mismo ocurrió con siete miembros de un equipo de rescate que intentaba sacar a los trabajadores del lugar anteayer.
Las cuadrillas de salvamento bombearon el agua que anegaba la mina para abrir paso a la salida de los mineros y rescatistas atrapados. Un primer grupo de 13 mineros fue rescatado a media mañana de ayer, en tanto que los restantes salieron a la superficie por la tarde.
Un total de 35 mineros se encontraban bajo tierra cuando se produjo la inundación, pero 13 lograron salir del lugar. No se conocen aún las causas del accidente.
La mina acababa de ser remodelada para aumentar su producción anual de 50 a 60 mil toneladas y funcionaba de forma legal, según Lin Shucheng, director de la oficina provincial de seguridad laboral.
El sector de la minería se desarrolla en China bajo pobres medidas de seguridad y se cobró más de 2.600 vidas el año pasado.
En Nueva Zelanda. Los esfuerzos para rescatar a 29 hombres atrapados en una mina de carbón de Nueva Zelanda permanecían estancados ayer, mientras las autoridades temían que el yacimiento estuviera lleno de gases explosivos, y familiares rezaban por un milagro.
La agonizante espera para ingresar a la mina estaba grabada en las caras de los funcionarios de rescate, quienes dijeron que era poco probable que bajaran por el yacimiento hasta ayer, cuatro días después de que una explosión lo destrozara.
Por primera vez desde la explosión del viernes funcionarios hablaron abiertamente sobre la posibilidad de que los hombres hayan muerto en el estallido, que según expertos habría enviado una abrasadora bola de fuego a la mina, dejando un cóctel de gases tóxicos.
No hubo contacto con los mineros desde la explosión en la mina de Pike River, cavada de forma horizontal en una zona montañosa de la escarpada costa oeste de South Island, en Nueva Zelanda. (Télam y DPA)