Miércoles 15 de Diciembre de 2010
Los hechos acontecidos en los últimos días en el Parque Indoamericano de Villa Soldatti, hacen pensar que "no sólo de pan vive el hombre". Un techo donde cobijar a sus familias, un salario digno, educación pública y pluralidad de pensamiento, equidad e igualdad, son fundamentales para el crecimiento de hombres y mujeres, ya sean argentinos o los miles de inmigrantes latinoamericanos que trabajan en condiciones infrahumanas porque aún creen en aquella posibilidad. Si proyectáramos nuestra memoria (la que deberíamos tener) un siglo atrás, nos encontraríamos con personas que en circunstancias similares arribaron a nuestro país. Esas personas -inmigrantes, también- eran mis abuelos, los tuyos, los de muchos de nosotros. Un sueño los trajo y una pesadilla los recibió: en aquellas épocas, jóvenes pertenecientes a las familias acomodadas de Buenos Aires, que se hacían llamar la "Liga Patriótica", invadían las calles buscando "gringos" y "gallegos" huelguistas, a quienes "moler a palos" hasta asesinarlos. Cualquier hecho social hoy revive lo peor de nosotros. La xenofobia vuelve, ya no para describir la situación que muchos de nosotros soportamos en Italia, en España, o en cualquier otro rincón del mundo, sino para esgrimir argumentos contra aquel que es más moreno, más amerindio y menos europeo. Ya son varios los muertos en el Parque Indoamericano: Liga Patriótica: si esa es la patria que defienden, como dijera Charly García, yo soy extranjera.
Gabriela Grapatti, DNI. 22.542.325