Jueves 22 de Octubre de 2009
El fiscal de Cámaras Guillermo Camporini aseguró que las salidas laborales del asaltante de la clínica eran "perfectamente legales" y defendió la legitimidad de ese régimen al afirmar que "es mínimo" el índice de reincidencia de personas condenadas que acceden a este beneficio.
Camporini dijo que Ricardo Albertengo superó todos los filtros legales antes de comenzar a salir de la cárcel de Coronda, en 2004, luego de haber cumplido la mitad de la pena que purgaba en ese presidio desde 1996.
Ese año el juez de Sentencia Antonio Ramos le dio 20 años de prisión y lo declaró reincidente porque ya tenía una condena previa. Eso implicaba que no podría acceder al régimen de libertad condicional.
La pena de Albertengo se cumpliría a mediados de 2014, pero una conmutación con la que lo benefició el Poder Ejecutivo provincial acortó ese plazo hasta agosto de 2013, lo cual permitió que hacia fines de 2003, al cumplir la mitad de la condena, pidiera el beneficio de salidas transitorias.
"Para conseguirlo tuvo que superar varios requisitos y filtros legales que se cumplieron desde el primero al último", dijo Camporini a este diario.
Según el fiscal de Cámara, luego de obtener recomendaciones favorables el director de la cárcel elevó el pedido de Albertengo al juez que controla las sentencia de detenidos, quien evaluó que el beneficio correspondía.
Las primeras salidas de Albertengo se hicieron con custodia del Servicio Penitenciario, como corresponde en estos casos, y siguieron bajo la tutela de un civil, que se hace responsable de su conducta. En el medio fue transferido a la cárcel de Rosario para acercarlo a su familia. El detenido accedió al permiso de salidas laborales porque, según Camporini, una vez más había cumplido los requisitos. "Desde que comenzó con las salidas transitorias nunca hubo un solo informe negativo sobre su conducta", aseguró.