Jueves 23 de Abril de 2015
El Papa Francisco criticó ayer "las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase" y la "mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática", durante su discurso en la audiencia general en la plaza de San Pedro del Vaticano.
"El pecado genera desconfianza y división entre el hombre y la mujer. Su relación será asechada por mil formas de sometimiento, de seducción engañosa y de prepotencia humillante, hasta aquellas más dramáticas y violentas", indicó el pontífice.
"Pensemos en las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase. Pensemos a la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática", añadió.
Francisco solicitó a los fieles reflexionar "en la reciente epidemia de desconfianza, de escepticismo e incluso de hostilidad que se difunde en nuestra cultura con respecto a una alianza entre hombre y mujer que sea capaz, al mismo tiempo, de afinar la intimidad de la comunión y de custodiar la dignidad de la diferencia".
Recordó que, según la Iglesia Católica, cuando Dios creó a Adán, al principio estaba solo, pero "cuando finalmente le presentó a una mujer, el hombre reconoció a aquella criatura como parte de él: «huesos de mis huesos, carne de mi carne». Finalmente hay un reflejo, una reciprocidad".
El pontífice dijo que "la mujer no es una réplica del hombre, sino que viene creada directamente de Dios".
Sobre la idea de que Eva fue creada a partir de la costilla de Adán, dijo que "no expresa inferioridad o subordinación, sino lo contrario, que el hombre y la mujer son la misma sustancia y son complementarios, también tienen esta reciprocidad".