Repudio a Biolcati
En sus acostumbrados discursos demostrando un total desprecio hacia la raza humana, allá por 1936, Hitler le decía al pueblo alemán y a quienes quisieran oírlo: "Entre ustedes hay demonios que están en desacuerdo con nuestra madre patria...

Sábado 19 de Diciembre de 2009

En sus acostumbrados discursos demostrando un total desprecio hacia la raza humana, allá por 1936, Hitler le decía al pueblo alemán y a quienes quisieran oírlo: "Entre ustedes hay demonios que están en desacuerdo con nuestra madre patria; judíos, gitanos, eslavos, razas inferiores al ideal ario; enfermos mentales, gente anatómicamente defectuosa que debe ser eliminada, comunistas, antipatriotas y defensores de la democracia que es el sistema político más corrupto que junto al marxismo debe ser borrado de la faz de la tierra para crear el Tercer Reich que deberá durar 1.000 años. Denme dos millones de cuerpos sanos y crearé un ejército invencible". Obvia decir cuánto tiempo ha pasado de la desaparición de Hitler y de sus planes dorados. Pero en Argentina, país tercermundista que a duras penas está tratando salir del pantano en que lo han sumido las corruptas dirigencias en 25 años de democracia, hay sujetos despreciables que llaman a destituir a las autoridades elegidas democráticamente por el pueblo argentino; Biolcati, miembro de la SRA, en un discurso ante unos 20.000 golpistas, llamó a destituir al gobernador Scioli de la provincia de Buenos Aires, imitando al general Robert E. Lee, quien en la decisiva batalla de Gettysburg arengaba a sus tropas a ganar La guerra de secesión, a fin de derrocar al presidente Lincoln, para que el sur agroexportador se impusiera al norte industrial y proteccionista. Este sujeto no está solo, por supuesto, tiene de ladero a su jefe de propaganda Mariano Grondona, que desde sus 30 años de edad cobra jubilación de privilegio, aunque nunca trabajó, otorgada por el dictador Onganía. La escoria política que siempre asoló a la sociedad argentina y sus cómplices está "al arrebato", como comúnmente se dice, para destruir a la democracia y a sus representantes democráticamente elegidos por el pueblo . Aunque no será fácil que esto ocurra.

Ricardo Carreño