¿República laica?
En su competente nota “El desembarco de Capitanich” (24 de noviembre, página 34), Luis Novaresio sostiene que “estamos en una república laica”.

Lunes 02 de Diciembre de 2013

En su competente nota “El desembarco de Capitanich” (24 de noviembre, página 34), Luis Novaresio sostiene que “estamos en una república laica”. Uno halla que el ideal consiste en eso con libertad de cultos. En tanto se abstengan de atentar contra el orden y la moral públicos. Mientras, la Argentina, a diferencia de los Estados Unidos, no es un Estado laico, ya que “sostiene el culto católico apostólico romano” (art. 2 de la Constitución nacional). Y el artículo 14 del Código Civil emplaza el catolicismo como “religión del Estado”. Nos guste o no, debemos atenernos a esas normas. Las personas nos vinculamos por tres estatutos decrecientemente compulsivos: la ley, la moral y el decoro o etiqueta (¿pequeña ética?). Y lo dicho: la ley es lo más relevante. En tanto despreciemos esa jerarquía, proseguiremos como un país precapitalista y subdesarrollado. Y para colmo, el gracejo de Vargas Llosa: “El subdesarrollo es la principal causa del subdesarrollo”. Y no olvidaba opinar que en realidad toda república, por concepto, debería ser laica. Así como toda teocracia, por destino, carece de república. La Argentina es un Estado confesional. Sobre todo hasta que era obligatorio, para el presidente de la Nación, ser católico. La reforma constitucional de 1994 derogó, por suerte, ese tan impropio requisito. Y en fin: disentimos con Novaresio pese a que comulgamos con Chesterton: “Al final, me doy cuenta de que los demás tenían razón”.

Julio Chiappini