Repsol aceptó el acuerdo con Argentina por YPF y recibirá u$s 5.000 millones
El gobierno pagará en bonos a diez años el resarcimiento a la compañía española por la expropiación del 51 por ciento del paquete accionario.  

Miércoles 26 de Febrero de 2014

La petrolera española Repsol y la Argentina alcanzaron finalmente un acuerdo de compensación de 5.000 millones de dólares en bonos por la expropiación del 51 por ciento del paquete accionario de YPF, que se pagará en un plazo de diez años.

La petrolera española y el Ministerio de Economía difundieron sendos comunicados de prensa para dar a conocer el acuerdo alcanzado por YPF y los detalles de este convenio, en cuanto a forma de pago y plazos.

En una conferencia de prensa, el titular del Palacio de Hacienda, Axel Kicillof, dijo que el convenio definitivo será firmado este jueves (mañana) en el país y aclaró que no habrá pago en efectivo por la compensación.

El funcionario aseguró que con este convenio "ambas partes van a desistir de las acciones judiciales que habían emprendido" y señaló que Repsol desistió de un reclamo ante el Ciadi (tribunal arbitral del Banco Mundial) por 10.500 millones de dólares.

"El Consejo de Administración de Repsol aprobó el texto acordado entre el Ministerio de Economía de la República Argentina y la dirección de la empresa para alcanzar una solución amigable y avenimiento de expropiación", indica el comunicado emitido por el Palacio de Hacienda.

No obstante, aclara que el convenio "está sujeto a la ratificación de la junta general de accionistas de Repsol y del Congreso de la Nación Argentina".

Ahora, el gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley para la ratificación del convenio y la autorización para la emisión de títulos por un valor nominal de 5.000 millones de dólares.

Además, se incluirá en el proyecto "la autorización de una emisión complementaria por 1.000 millones de dólares, para cubrir la diferencia entre el valor de los títulos que se entregan y los 5.000 millones de dólares".

Actualmente se tomó como promedio un valor de mercado de 4.670 millones de dólares, pero en el momento del pago se fijará un precio para los bonos que será el promedio de la cotización de los últimos 90 días.

En rigor, como el valor de mercado es inferior al nominal, el compromiso asumido por el gobierno es cubrir esa diferencia hasta un monto total de 1.000 millones de dólares.

Los papeles de pago. La deuda que se emitirá para el pago por la expropiación estará compuesta por distintos títulos: 3.250 millones en un nuevo bono denominado Bonar 24 con vencimiento a 10 años y una tasa de interés de 8,75 por ciento; 500 millones de Bonar X con vencimiento en 2017 y tasa del 7 por ciento y 1.250 del título Discount 33, con vencimiento en 2033 e intereses del 8,28 por ciento.

En el caso particular de los nuevos bonos Bonar 24, un título que no tiene mercado donde hacerlo líquido, se le garantiza a Repsol el cobro de las primeras tres cuotas de intereses de 150 millones de dólares cada una y vencimiento semestrales, con una garantía del Banco Nación.

La emisión de bonos complementarios con un tope de 1.000 millones en valor nominal será emitida exclusivamente si la cartera original no alcanza un valor de mercado equivalente a 4670 millones de dólares.

En este caso, la emisión estará compuesta por hasta 400 millones de Boden 2015 con un interés del 7 por ciento y vencimiento en 2015; hasta 300 millones de Bonar X y hasta 300 millones de nuevo título Boden 2024.

El acuerdo también especifica que la deuda se va a considerar saldada no al momento de entregar los bonos, sino al momento de cobrar o bien los 5.000 millones por venta o cobro de capital o bien al concluir el plazo en que fuera emitida la deuda, es decir en el año 2033.

"El acuerdo comprende las garantías para su pago efectivo e implicará el desistimiento recíproco de las acciones judiciales y arbitrales dispuestas y la renuncia a nuevas reclamaciones", señala el convenio.

Además, establece que "la deuda se considerará saldada a medida que se vaya produciendo su cobro regular a su respectivo vencimiento o por la enajenación de los bonos".

"Repsol devolverá a la Argentina cualquier importe obtenido por la enajenación de los títulos públicos o su cobro regular que supere los 5.000 millones de dólares, deducidos gastos e intereses", indica el comunicado y así precisó Kicillof.

Las dos partes acordaron que, en caso de diferendos, se someterán al Reglamento de Arbitraje de la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral) ya que el acuerdo se encuadrará en el Tratado Bilateral de Promoción y Protección de inversiones entre España y Argentina.

Kicillof fue acompañado por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini; el CEO de YPF, Miguel Galuccio y gobernadores de provincias patagónicas.

Los bancos respaldaron la decisión

La Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba) apoyaron ayer el acuerdo alcanzado por el gobierno con la petrolera Repsol por la expropiación del 51% del paquete accionario de YPF y dijeron que este convenio permitirá al país regresar a los mercados internacionales.

El titular de ABA, Claudio Cesario, sostuvo que representa un “paso positivo” en la resolución de conflictos. “La conclusión de los avances en el frente internacional permitirá obtener en el mediano plazo el financiamiento necesario para encarar los proyectos de inversión en infraestructura, gas, petróleo, minería y otros sectores productivos”, dijo..

Agregó que “en este mismo sentido positivo, resultan claves los avances logrados en la resolución de los conflictos con el Ciadi, y la voluntad de negociar y acordar los compromisos pendientes con el Club de París”.

Por su parte, Adeba expresó su “apoyo” al acuerdo y sostuvo que este convenio firmado con Repsol “constituye un arreglo pacífico sujeto a derecho”.

Dijo también que “brindará alternativas de financiamiento al sector público y privado para los proyectos de infraestructura, y posibilitará a los bancos el acceso al fondeo adecuado para créditos de largo plazo”.

Un experto. Por su parte, el economista Mario Blejer, ex presidente del Banco Central, consideró hoy una “muy buena noticia” ya que “se trata de un paso en la reintegración al sistema financiero internacional, del cual el país ha estado separado por el default de 2001”.