Lunes 18 de Marzo de 2013
Hoy en día, lamentablemente, el atropello, la prepotencia y la agresión se han transformado en moneda corriente y hasta parece que nos estamos acostumbrando. Pero cuando todo eso lo sufre un hijo nos subleva, nos indigna y la impotencia de no poder reaccionar nos hace al menos denunciar públicamente el lugar donde ocurrió (ya que la persona no se puede identificar). El domingo 3/3/2013, en horas de la madrugada, en el boliche bailable Blue, mi hijo de 22 años fue agredido por una persona que trabaja en el lugar y selecciona quién puede pasar y quién no al sector VIP. Habiendo pasado algunos de sus amigos mi hijo quiso ingresar y este "señor", por llamarlo de alguna manera, le negó el ingreso sin determinar razones. Al preguntar mi hijo por qué no podía pasar, el tipo lo hechó sin más. Ante ese atropello mi hijo reaccionó verbalmente cuestionando las razones que nunca fueron expuestas. Al darse vuelta para irse este individuo lo toma por detrás del cuello y comienza a presionárselo. Gracias a la intervención de otros empleados del lugar y ante la mirada atónita de otros compañeros de mi hijo lograron sacárselo de encima y lo llevaron adentro. Demás está contar en el estado de indignación y bronca en el que quedó mi hijo. Nadie del lugar quizo decir la identidad del individuo, a pesar de reconocer que lo que había hecho era deprorable. Por eso, como madre quiero, aunque más no sea, denunciar públicamente a ese local, donde cada fin de semana reúne a tantos y tantos jóvenes, porque esta vez fue mi hijo y lo pude contar, gracias a Dios, pero nadie está exento de nada y otro día puede ser un hijo tuyo el que sufra un episodio similar.
Lidia Orsi
DNI 10.986.443