Lunes 06 de Junio de 2011
"La actividad del hombre puede producir condiciones que provoquen sismos ", dijo ayer Jorge Rabassa, geólogo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). "En una zona sísmica, como la cordillerana, la construcción de represas es riesgoso", afirmó el experto del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), de Ushuaia, a La Capital.
Señaló que el proyecto de Endesa, para represar el río Puelo y formar un lago artificial que inundará 16 mil hectáreas de bosques milenarios, podría ocasionar terremotos.
"La falla geológica Liqueñe-Ofqui, que activó el volcán Puyehue, pasa por la cuenca del río Puelo (Chubut), cruza la cordillera por áreas sísmicas y desemboca en el océano Pacífico", remarcó. Agregó que la falla es muy importante, en dimensiones y actividad comparables a la de San Andrés en California.
"Si los diques son muy altos ----señaló- se produce una presión muy fuerte. La penetración del agua puede lubricar el plano de falla, liberando energía sísmica acumulada, retenida y concentrada, a veces a lo largo de miles de años. La consecuencia de la liberación de energía es que puede haber un sismo, que puede ser de gran intensidad".
El fenomeno de sismicidad inducida por embalses, vincula a la construcción y carga de un embalse con el estallido de terremotos, como el sismo de 6,5 grados producido el 10 de diciembre de 1967, en cercanías de la presa Koyna, (India).
En tanto, a principios de mayo, la Comisión de Evaluación Ambiental de Coyhaique (Chile) aprobó el proyecto energético de Hidroaysén, donde el grupo Endesa tiene el 51 por ciento de las acciones. Se estipula la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en Chile y una represa proyectada sobre la cuenca binacional de río Puelo, en la Patagonia argentino-chilena.
Unos 70 mil chilenos salieron a oponerse a la obra. En Argentina, además de ambientalistas, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, expresó su "preocupación" por el impacto ambiental que generarían las obras.