Lunes 21 de Marzo de 2011
“Argentina debe replantear su costoso programa nuclear en base a debates amplios e informados y consultas públicas, en particular porque la Nación impulsa la consolidación del primer parque de reactores nucleares de América latina en Lima (Buenos Aires) cuando Fukushima mostró lo peligroso que resulta concentrar en una misma localidad varios reactores nucleares ubicados cerca de ciudades”, resaltó el biólogo Raúl Montenegro.
Para el especialista, “hay que desarrollar una política de Estado con participación de gobiernos, partidos políticos y actores no gubernamentales, para generar un programa que no aísle la cuestión energética del ambiente, sociedad y escenario mundial”.
Montenegro remarca que además de numerosas alternativas energéticas y fuentes blandas (eólicas, solares, fotovoltaicas, de biomasa residual) existe la estrategia del ahorro energético. Todas son más baratas y menos peligrosas que la nuclear, y no dejan residuos radiactivos que por su larga vida media comprometen la salud y el ambiente de futuras generaciones”.
Por otra parte, el biólogo advierte: “Si los ciudadanos e instituciones no logramos romper la tradición de hermetismo, secreto y autoritarismo con que se edificó el fastuoso programa nuclear de Argentina –que apenas provee del 5 al 6 por ciento de la energía eléctrica– entonces deberemos prepararnos para resistir sus impredecibles efectos colaterales”.