Lunes 10 de Mayo de 2010
El Papa Benedicto XVI aceptó anteayer la dimisión del obispo alemán de Augsburgo, Walter Mixa, investigado por presuntamente golpear a niños, y por posibles irregularidades financieras en una casa hogar para niños.
El anuncio formulado por la Santa Sede señala que el Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia del prelado, quien la presentó hace dos semanas al admitir que golpeó a niños hace décadas mientras era sacerdote y que cometió irregularidades financieras.
La declaración indica simplemente que la dimisión de Mixa fue aceptada bajo una ley canónica que le permite a un obispo renunciar si se ha vuelto “incapaz” para seguir en servicio.
Investigación. La presión sobre Mixa, una voz conservadora en la Iglesia Católica alemana, aumentó el viernes último, cuando las autoridades dijeron que los fiscales estaban investigándolo por un presunto caso de abuso sexual.
Mixa es el más reciente de varios clérigos en ser destituido mientras el Vaticano se tambalea por denuncias contra obispos y otros jerarcas de la Iglesia que encubrieron sistemáticamente los abusos sexuales y otros abusos físicos contra niños, niñas y adolescentes en varios países europeos.
Por otra parte, Benedicto XVI reconoció anteayer que la Iglesia Católica en Bélgica “está marcada por el pecado”, a causa del escándalo desatado por los casos de abusos sexuales contra niños de parte del clero.
Por otra parte, durante un encuentro con obispos belgas en el Vaticano, el Sumo Pontífice los exhortó a “reforzar la comunión” con la sede Aaa recíproca, la oración común y la caridad de Cristo. En ese sentido, dijo: “sobre todo en estos tiempos en los cuales la Iglesia ha sido marcada por el pecado”. (AP)