Renunció otro obispo en Irlanda
El Papa Benedicto XVI aceptó ayer la renuncia de un obispo irlandés por su papel en el encubrimiento de abuso de menores por parte de sacerdotes en Dublín. James Moriarty es el tercer obispo irlandés que renuncia en los últimos cuatro meses como resultado del escándalo de abusos en su país, y otros dos han ofrecido su alejamiento. Dijo que renunciaba por la necesidad de aceptar las responsabilidades del pasado.

Viernes 23 de Abril de 2010

El Papa Benedicto XVI aceptó ayer la renuncia de un obispo irlandés por su papel en el encubrimiento de abuso de menores por parte de sacerdotes en Dublín. James Moriarty es el tercer obispo irlandés que renuncia en los últimos cuatro meses como resultado del escándalo de abusos en su país, y otros dos han ofrecido su alejamiento. Dijo que renunciaba por la necesidad de aceptar las responsabilidades del pasado.

Moriarty, de 73 años, presentó su renuncia en diciembre después de admitir que no había objetado la práctica de la arquidiócesis de Dublín de ocultar las denuncias de abusos a la policía. Se desempeñó como obispo auxiliar de Dublín de 1991 al 2002 y después fue promovido como obispo de la diócesis vecina de Kildare.

"La verdad es que la prolongada lucha de los sobrevivientes por hacerse oír y respetar por las autoridades eclesiásticas ha revelado una cultura dentro de la Iglesia que muchos describirían sencillamente como no cristiana", dijo Moriarty en una declaración. "Esto ha sido profundamente desalentador para los que se preocupan por la Iglesia".

Dos obispos auxiliares de Dublín, Eamonn Walsh y Ray Field, también han presentado su renuncia.

Los tres obispos fueron identificados en una investigación ordenada por el gobierno, y publicada el año pasado, sobre décadas de encubrimiento de abuso de menores en la arquidiócesis de Dublín. El informe halló que todos los obispos hasta 1996 accedieron a proteger a veintenas de sacerdotes pedófilos de la justicia penal.

El informe de noviembre no acusó a Moriarty de ningún encubrimiento específico, pero el obispo ofreció su renuncia después de admitir que por una cuestión de responsabilidad personal debió haber objetado la práctica de impedir que trascendieran las denuncias.

El cardenal colombiano Darío Castrillón pateó el tablero ayer y afirmó que detrás de las denuncias de pederastia por parte de sacerdotes en varios países se esconde una "persecución" contra la Iglesia Católica de la que forman parte "idiotas útiles".

"Es un absurdo, es una persecución contra la Iglesia. Lástima que haya idiotas útiles dentro que se prestan para este tipo de persecución (...) La Iglesia no defiende a los pedófilos, sino los derechos humanos de los acusados", dijo el prelado desde Roma a la cadena radial RCN. l (AP y DPA)