Sábado 25 de Mayo de 2013
Pascua Lama es el proyecto minero más polémico en la historia de Chile, sujeto del intenso señalamiento de movimientos ambientalistas, al punto de colocar en la agenda pública el tema del cuidado de los glaciares, que hasta la fecha no eran considerados.
Según el diario La Tercera, de Chile, muchas ONG que no tenían mayor presencia lograron articularse gracias a la acción contra Pascua Lama. Con argumentos serios pero también con mitos y falacias, se construyó una imagen negativa del proyecto.
La gestión ejecutiva todo el mundo coincide en tildarla de negativa y en el último mes la compañía reaccionó descabezando completamente la administración del proyecto.
En mayo renunció al gerente general del Distrito Frontera, el peruano Dante Vargas, quien a su vez estaba a cargo de la mina sanjuanina Veladero. Vargas siguió el camino que en abril habían tomado el presidente para Sudamérica, el argentino Guillermo Caló, y los ejecutivos Robert Mayne-Nicholls y Rodrigo Jiménez, tres peso pesados dentro del esquema gerencial.
Según la prensa chilena, los ejecutivos elegidos de reemplazo son del más alto nivel y prestigio dentro de la industria minera, quienes están llevando adelante una estrategia de apertura y transparencia que busca solucionar los problemas generados en la etapa anterior.