Jueves 04 de Abril de 2013
Una escuelita del barrio Tolosa de La Plata, entre los más castigados por el temporal, se convirtió en el refugio cálido y seco de familias golpeadas por la inundación. "Hasta el mediodía la escuela estuvo inundada, después la limpiamos y empezamos a recibir gente", dijo Marcela Lascano, la directora. "Vino gente con frío, hambre, que había pasado la noche afuera. Recibimos a unas 30 personas, incluidos niños, abuelos, muchas familias", comentó.
La puerta del colegio se transformó en un foco de nerviosismo y angustia por vecinos que, desesperados, se acercaban a preguntar por familiares perdidos. "Hubo reencuentros emotivos y gente que partió con sus familiares. Tomé todos los datos porque la Policía y la Municipalidad necesitan saber quiénes son los evacuados y quiénes están desaparecidos", explicó Diego, un muchacho que se puso al frente de la tarea.
En la escuela y alrededores se escucharon testimonios impactantes. "Nunca vi nada igual. A la vuelta de mi casa había un muerto abajo de un auto. Estaba ahí, tirado en la calle", relató Nadia, una joven. Ella contó que su mamá, Alicia Corvi, y el marido, Hugo, fueron rescatados por un bote ayer a las 13 luego de haber estado toda la noche en vela. "Alrededor de las 21 (del martes) les empezó a entrar el agua. Fue todo muy rápido. Lo único que atinaron fue a rescatar los documentos, atar la camioneta a una reja, tomar los celulares y pararse en una silla. Así estuvieron desde la medianoche hasta que los sacaron al mediodía (de ayer)".
En 8 y 522 de Tolosa, Eduardo dijo que había ido a la casa de su hijo a ayudar. "Le entró un metro y medio de agua. Nunca vimos nada igual. Lo increíble fue que cuando paró de llover, el agua empezó a subir en vez de bajar", refirió.
Catalina, de unos 30 años, volvía con su marido y su hijo de vacaciones cuando empezó a llover. Lo que veían a medida que se acercaban a La Plata jamás les hizo imaginar lo que les tocó: casi un metro de agua adentro de la vivienda. "Es catastrófico esto", dijo entre lágrimas Catalina. "Por suerte pudimos salvar algunas cosas en la planta alta", respiró.
Su marido, Germán, de unos 40 años, cruzaba la calle inundada descalzo y con un pantalón corto que se mojaba a medida que avanzaba. "De toda mi vida en La Plata es la primera vez que un caudal así que arrasa todo. No es falta de obras; no hay obra que soporte este caudal", aseguró.
Un señor mayor, Guillermo, refirió que "tengo mi casa construida más arriba que el nivel de la calle, sin embargo me entró un metro sesenta de agua y Perdí todo. Desde la tostadora hasta la heladera, pasando por la máquina de cortar el pasto, colchones y todo lo que se te ocurra", describió.