Sábado 17 de Octubre de 2009
Como contribuyente de la Tasa General de Inmuebles (TGI) que la Municipalidad de Rosario cobra a los ciudadanos como contraprestación de los servicios públicos de alumbrado, barrido y limpieza que debería prestar, siento mes a mes que estoy regalando el dinero que pago por tales conceptos. Esta afirmación la fundamento en el simple y evidente hecho de que las tareas por las que se pagan no se efectúan o si se las realiza son altamente ineficientes. En la avenida Eudoro Carrasco, donde vivo, y en La Florida en general, el barrido de las calles se realiza, con suerte, cada tres días y se deja parte de la basura. El espacio destinado a veredas (que en muchos de los frentes no existen) está invadido por yuyales al igual que los terrenos baldíos ya que en la "existencial cuestión oficial" de que es a cargo de los frentistas el construirlas y mantenerlas limpias, la Municipalidad ni lo exige ni lo realiza con cargo a los dueños. Como conclusión, cada cual puede actuar sin cumplir con las reglamentaciones. Del mantenimiento del arbolado y de los espacios verdes mejor ni hablar porque la Dirección de Parques y Paseos parece sólo existir en la guía telefónica.
Pregunto: ¿hasta cuándo los ciudadanos que pagamos los impuestos seguiremos siendo los obligados benefactores de las finanzas municipales?.
María Cristina Grecco