Sábado 03 de Enero de 2009
El pasado 9 de diciembre cobré un cheque de la provincia en el subsuelo de la casa central del Banco Provincia de Santa Fe. Verifiqué el monto y me retiré. Algunos días después y gastando de a poco los billetes de $ 100, entregados, voy con uno de ellos a realizar una compra a una rotisería. Al pagar el vendedor me dice: este billete de $ 100 es falso. No le creí, le dije que era imposible porque me lo había entregado una cajera del Banco Provincia de Santa Fe. El vendedor me lo mostró de cerca y me demostró la falta de legitimidad en algunos detalles, y yo lamentablemente quedé como un vivo que intentaba encajarle un billete falso. Lo último que esperaba a la hora de cobrar y de contar los billetes es que una entidad bancaria oficial me estafara de esta manera. Que un banco te pague con billetes falsos es lo último. Habiendo escuchado luego de otras personas que este delito en perjuicio de los clientes ya sucedió varias veces, pido a la población que no sólo verifiquemos el monto de lo que se cobre, sino que también nos tomemos la molestia de ver los billetes uno por uno y sus atributos de veracidad como la marca de agua, el tornasol, el tipo de papel, etcétera. Otra idea interesante es pedir al cajero que nos dé todo el monto a cobrar en cambio de billetes de $ 10. Aunque sean muchos y tardemos más en contarlos, de esta manera no sólo minimizamos la posibilidad de que nos estafen con billetes grandes sino que también evitaremos la falta de cambio o quedar como la mona al querer cambiarlos. El banco tiene la obligación reglamentaria de darnos todo el cambio que le pidamos al cajero, y si no lo tiene a mano hay que pedirle que lo busque. El cliente tiene el derecho a solicitar cambio y el banco siempre tiene. Igual me robaron $ 100. Es el billete más grande que hay, no lo puedo reclamar y es una cantidad importante en lo que respecta a un sueldo. Gracias al banco por el regalito de Navidad.
Germán Camussi
DNI 22.026.166