Refuerzos: dieron el peso mínimo

Domingo 08 de Febrero de 2009

Si se piensa que en general Central lució algo más armado que en el torneo Apertura, y ante un rival muy difícil, se puede concluir que sus refuerzos le vinieron bien en ese sentido. Si se entiende además que venía demasiado mal este equipo y que precisaba restaurar su condición anímica, aunque sea defendiendo lo más decorosamente posible, también hay que decir en una apreciación colectiva que dieron el peso mínimo, aunque la misma se desgrana en algunos de ellos a nivel individual porque se esperaba más.

  Ese fue el caso de Choy González, el que intentó sin demasiado éxito al comienzo ser respaldo del otro debutante, Pablo Lima, y se notó que no le sentaba tan cómodo eso de retrasarse o de estar atento a que el tándem Angeleri-Galván no lastimara por su sector.

  Con el correr de los minutos entendió mejor esa parte de su trabajo, pero sin continuidad y encima se destiñó demasiado en materia ofensiva, donde aportó poco, lejos de Caraglio y sin que pudiera preocupar a Angeleri. Bien reemplazado.

  Ese tiempo que le costó acomodarse en retroceso también incidió para hacerle las cosas difíciles a Lima, al que varias veces le hicieron el dos-uno y le tocaron a sus espaldas, aunque el problema no fue sólo suyo. Inclusive, Méndez tardó bastante en darse cuenta de que precisaba una mano y cuando se volcó más hacia la izquierda lograron un mínimo de fortaleza. Pero fue el que más sufrió.

  En el lateral derecho, Pablo Alvarez impuso más respeto y se hizo valer incluso en el cuerpo a cuerpo. Se acopló a veces a Franzoia y cuando lo hizo, Central tuvo más presencia ofensiva.

  Mientras que Escobar, cuando Méndez se decidió más a ayudar a su izquierda, pareció dominar mejor la franja central y sufrió menos a Verón en sus incursiones siempre imprevisibles.

  Las incorporaciones, en conjunto, le dieron un poco más de solidez a un equipo necesitado de ella. En lo particular, seguro que ninguno se debe sentir en su techo de rendimiento. l