Reforma política o de clase política
Mucho se habla de la necesidad de una reforma política. Me pregunto si realmente es necesaria una reforma y en tal caso ¿qué es lo que hay que reformar? A la luz de las últimas elecciones y no exclusivamente las de este año, queda claro que lo principal a reformar no es la política sino la clase política.

Jueves 05 de Noviembre de 2009

Mucho se habla de la necesidad de una reforma política. Me pregunto si realmente es necesaria una reforma y en tal caso ¿qué es lo que hay que reformar? A la luz de las últimas elecciones y no exclusivamente las de este año, queda claro que lo principal a reformar no es la política sino la clase política. Si estamos convencidos de que la madre de todas las leyes es nuestra Constitución nacional, basta con leer su primer artículo para saber que muy lejos se está de respetarla: "Art. 1º: la Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa, republicana y federal, según lo establece la presente Constitución". No tengo mucho más conocimiento del derecho cívico que lo que me brindó la vieja escuela secundaria en su asignatura Educación Cívica, pero si mal no recuerdo, "representativa" obedece a que el pueblo gobierna a través de sus representantes; "republicana" por la división de poderes y "federal" porque las provincias conservan cierta autonomía propia. ¿Alguien se siente representado por las actitudes y posturas de nuestras autoridades y legisladores o la clase política en general? ¿Cree alguien que sus preocupaciones y prioridades son las nuestras? ¿Alguien cree que existe realmente la división de poderes? Y finalmente, ¿alguien cree que nuestras provincias gozan de autonomía? En consecuencia, ¿cree alguien que se está cumpliendo este primer y significativo artículo de nuestra Carta Magna? Porque de no estar cumpliéndose, ¿quiénes son los principales violadores de estos principios? ¿El pueblo o la clase política? Excepciones, seguro que las hay, pero convengamos que son sólo eso, excepciones. Tal vez sea necesaria una reforma, cuyo objetivo debería apuntar a que se garantice el cumplimiento de nuestra Constitución, en especial por parte de sus principales actores, la dirigencia política.

Jorge Colaccini,

d20@rosariarte.com.ar