Reflexión ciudadana
Si bien muchos ya hemos concurrido a lo largo de nuestra vida a votar en elecciones para un nuevo presidente, dada las circunstancias actuales y objetivas es necesario dentro de nuestras posibilidades...

Martes 20 de Octubre de 2015

Si bien muchos ya hemos concurrido a lo largo de nuestra vida a votar en elecciones para un nuevo presidente, dada las circunstancias actuales y objetivas es necesario dentro de nuestras posibilidades conocer propuestas y plataformas para determinar así qué tipo de país queremos. Ser fiel a un partido o fuerza porque sí es algo vacío. Si conlleva argumento, convicción y conocimiento es otra cosa. Implica que tenemos en claro lo que anhelamos y pretendemos. El hecho de que cumplan o no, corre por un carril que no podemos manejar... Hay temas que deben estar primero en la agenda, cualquiera sea el político que deba dirigir y llevar las riendas de nuestra Argentina. Creo que políticos y ciudadanos en su conjunto tenemos en claro las prioridades que necesita la república. A esas prioridades, obviamente, hay que acompañarlas con transparencia, responsabilidad y eficacia. Mi deseo que a lo mejor es el de la mayoría o al menos de muchos, que quien sea electo, aún no siendo el que uno eligió, tome decisiones de raíz ya sea en la inseguridad, como en la inflación, el narcotráfico y el respeto por la división de poderes, entre otros. Que no nos gane el escepticismo, que no reine la indiferencia en la población como consecuencia del cansancio y el hastío que no hemos generado nosotros, precisamente... Carteras como la salud y educación, cuenten con los recursos necesarios siempre. Es un derecho que debemos poder acceder todos, sin sorpresas desagradables, pudiendo estar al servicio de quienes lo brindan, todos los elementos afines a una atención adecuada. Merecemos que luego de un nuevo mandato presidencial, quien es elegido por mayoría o por ballottage cierre su ciclo llegado el momento con un balance que haya plasmado resultados y tranquilidad. Que pueda encontrarse la vuelta para que la justicia ocupe el lugar que un país serio necesita, clama y anhela. Aunar esfuerzos, convocar al diálogo entre todos los partidos, cooperar por encima de las diferencias, y hacer de la tolerancia un hábito, también suma y pone una cuota muy importante que contagia y construye. Hay mucho por mejorar, pero si el empeño, la participación y las ganas hacen una continuidad, sumada la coherencia y acción junto a la honradez, capítulos interesantes estarán en nuestro diario vivir.

Nora E. Cardarelli / DNI 14.510.012