Viernes 30 de Abril de 2010
El caso de violencia escolar que se vivió la semana pasada en la escuela de Entre Ríos y La Paz no es más que un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Los jóvenes se encuentran condicionados por la sociedad que habitamos. La violencia se presenta a todos como la mejor manera de dirimir disputas, la sensación cotidiana al salir a la calle es que estamos en una jungla. Ya el lenguaje no es la herramienta para dialogar y arribar a un puerto seguro con el otro. La violencia escolar se inviste de comunicación porque en el caso de los jóvenes, la escuela es la única obligación con la que deben cumplir. En síntesis, complejicemos las situaciones para tomar una decisión sin pedir que a la violencia se la corrija con más violencia. Eso es echar nafta al fuego.
Juan Matías Lobos, juanmatiaslobos@yahoo.com.ar