Reelección y periodicidad
Días pasados se publicó una opinión en este diario del doctor Oscar Blando sobre el tema reelección y periodicidad de mandatos, donde argumenta sobre los inconvenientes del sistema de...

Viernes 30 de Mayo de 2014

Días pasados se publicó una opinión en este diario del doctor Oscar Blando sobre el tema reelección y periodicidad de mandatos, donde argumenta sobre los inconvenientes del sistema de reelecciones indefinidas en los cargos políticos. Adhiero a su opinión y agrego que en los primeros días de enero de 2001, frente a las urnas que guarda las cenizas del doctor Lisandro de la Torre en el cementerio El Salvador, con el escándalo de las coimas del Senado en ciernes, anuncié el "voto bronca" que sobrevino en septiembre de ese año y que terminó luego con el presidente escapando en helicóptero con aquel "que se vayan todos". Frente al mausoleo del formidable tribuno rosarino, hablé de la necesidad de plasmar la "periodicidad de mandatos" como regla general, contemplando tal vez algunas excepciones a la misma. Igual postura sostuve en oportunidad de inaugurarse, también en El Salvador, una placa recordatoria a Enzo Bordabehere en El paseo de los ilustres, en julio de 2010. El gobernador Antonio Bonfatti, a pocos días de sus asunción, hizo declaraciones sobre el mismo tema, señalando la necesidad de la reforma de nuestra Constitución provincial. Queda claro que hay tres personas en la provincia (y tal vez en el país) que coincidimos en este tema: el gobernador Bonfatti, el doctor Oscar Blando y el que suscribe esta carta. Gobernadores, intendentes, legisladores, concejales con 20 ó 30 años de ejercicio en el cargo obran como "tapones" que anquilosan la posibilidad de acceso de la juventud y tornan una quimera a la tan ansiada renovación política. La mayoría de la dirigencia de todos los partidos parece jugar con esto a las escondidas y mira para otro lado. ¿Y el pueblo? La Argentina ha retrocedido en su educación cívica y de convivencia ciudadana y definitivamente no ha aprovechado los beneficios de la democracia. La gente está ausente, como anestesiada. Preocupados por la inflación, la incertidumbre laboral y económica, y el flagelo de la inseguridad, gran parte de la población gasta sus horas en ser actores en las redes sociales y encuentran argumentos para no participar sobre este tema de importancia cívica y política, y así poder trasladar mañana la responsabilidad hacia otros. Además, siempre hay tiempo para algún "cacerolazo". Las clases acomodadas, que han sido claramente beneficiadas por los gobiernos de los Kirchner, ahora algo confundidas, sufren las dificultades para ahorrar en dólares, lo caro que se han puesto los autos de alta gama y lo oneroso que se ha tornado el viajar al exterior. Con Bonfatti y Blando estamos solos en esta empresa y encima en pocas semanas comienza el Mundial de Fútbol. Vamos Argentina.

Diego R. Paladini
DNI 11.446.152