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Recrudecen los reclamos por la educación gratuita en Chile

Santiago. — Centenares de estudiantes secundarios chilenos ocuparon colegios e interrumpieron ayer el tránsito en importantes arterias de Santiago para exigir mejoras en la educación, mientras un alcalde amenazó con quitarles las becas para que no sigan estudiando en su comuna.

Miércoles 15 de Agosto de 2012

Santiago. — Centenares de estudiantes secundarios chilenos ocuparon colegios e interrumpieron ayer el tránsito en importantes arterias de Santiago para exigir mejoras en la educación, mientras un alcalde amenazó con quitarles las becas para que no sigan estudiando en su comuna. Los estudiantes reclaman que la educación en Chile sea gratuita y otras reformas. Varias escuelas fueron tomadas y desalojadas durante la mañana, a lo que se sumaron marchas por importantes avenidas de la capital chilena. Las protestas se repetieron en varias comunas de las afueras de Santiago. Las protestas siguen a la marcha de miles de estudiantes secundarios la semana pasada que fue violentamente reprimida por la policía porque no contaban con permiso de las autoridades. Los incidentes concluyeron cuando encapuchados quemaron tres colectivos del transporte público.

El ultraderechista Pablo Zalaquett, alcalde de la comuna de Santiago —donde se produjeron más de una decena de ocupaciones ilegales— amenazó a los estudiantes con quitarles las becas que les permiten estudiar en su municipio. La amenaza fue respaldada por el ministro de Educación, Harald Beyer. "Nos parece sensato que un alcalde que tiene recursos limitados quiera usar esos recursos en los alumnos comprometidos con la educación", dijo. Sin embargo, el alcalde de la populosa comuna de La Granja, Claudio Arriagada, calificó la amenaza de Zalaquett de "aberrante" pues "la beca no es de la alcaldía".

Beyer también apoyó los desalojos porque "nosotros tenemos que velar por el derecho a la educación".

Vanas promesas. La efervescencia estudiantil es producto de los problemas no resueltos en 2011 pese a siete meses de marchas y ocupaciones de escuelas y campus universitarios, que hasta ahora se tradujeron sólo en promesas del gobierno del presidente derechista Sebastián Piñera y en algunos proyectos que se debaten en el Congreso. A la vez, estas demandas estudiantiles encontraron un amplio respaldo en la población, sobre todo en la clase media, la más afectada por un sistema que fomenta el endeudamiento para costear los estudios universitarios. Son ellos los que han acompañado a los estudiantes en sus marchas, algunas de ellas, las más masivas de las últimas dos décadas.

Los adolescentes, al igual que los universitarios, exigen una educación gratuita y de calidad y el fin al lucro en los establecimientos educativos que reciben aportes estatales. También demandan que la administración de las escuelas vuelva a manos del Estado central, de donde salió en la década de los 80 por decisión de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) y pasó a estar controlada por los municipios.

Ante una presunta discrepancia en el camino adoptado por los secundarios y los universitarios, el presidente de los alumnos de la Universidad de Santiago, Sebastián Donoso, descartó que hayan decidido separarse de los actos de los colegiales. "Aquí hay organizaciones que están trabajando en conjunto, pero en definitiva tienen estrategias distintas de cómo abordar la situación", dijo Donoso, quien recordó que los líderes universitarios decidieron el fin de semana retomar manifestaciones "pacíficas y creativas".

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