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Reconquista: revuelta de presos duró casi siete horas

Los reclusos reclamaban mejores condiciones de detención en un penal con capacidad para 25 reclusos donde había más de medio centenar.

Martes 22 de Enero de 2013

Más de medio centenar de presos alojados en la alcaidía de la Unidad Regional IX con asiento en Reconquista protagonizaron ayer una revuelta en demanda de mejoras edilicias y mayor celeridad en la resolución de las causas. La protesta, que fue liderada por un jefe del gremio de la construcción a nivel local, concluyó alrededor de las 15 cuando la policía retomó el control del penal luego de siete horas de tensión.

Según distintos portales de noticias de Reconquista, la revuelta comenzó a las 7.30 cuando los detenidos tomaron por asalto la celaduría del penal mientras quemaban colchones y rompían las camas de las celdas para fabricar chuzas por si tenían que enfrentarse con la policía. Al parecer, algunos de los presos fueron agredidos por los organizadores del motín.

Negociación frustrada. Alrededor de las 10 de la mañana se presentó en el lugar, a pedido tanto de los amotinados como de los policías, el juez de Reconquista Virgilio Palud.

El magistrado dijo que los reclusos le pidieron "mejores condiciones de detención" —al momento de la revuelta convivían más de 55 personas en un penal con capacidad para 25— y confirmó que la protesta era liderada por Juan Navarro, dirigente gremial de la Uocra.

Sin embargo, según deslizó el propio juez, Navarro le habría pedido que lo dejara en libertad a cambio de calmar la situación. Pero como Palud no aceptó la propuesta, Navarro le dijo que no negociaría con él.

También estuvo en el lugar el juez Federal de Reconquista Aldo Alurralde, quien indicó que los detenidos no querían ser trasladados a otra unidad penitenciaria ya que la mayoría de ellos son de la ciudad de Reconquista y no querían estar lejos de sus familias.

"Esto pasa porque no tenemos una cárcel federal y la más cercana es la de Resistencia", consideró Alurralde.

Demandas. A medida que avanzaba la mañana familiares de los detenidos se acercaban al penal y copaban los alrededores. Y sobre el mediodía, los propios detenidos solicitaron el ingreso de la prensa y exteriorizaron sus demandas de mejor comida y que se aceleren las causas, al tiempo que denunciaron malos tratos por parte de algunos guardias.

Finalmente, la revuelta comenzó a disiparse hasta que alrededor de las 15 la policía retomó el control del penal. Entonces, algunos de los detenidos fueron trasladados a la comisaría de Avellaneda, ciudad vecina a Reconquista.

En este contexto, al cierre de esta edición se iniciaba una investigación para determinar quiénes habían encabezado la protesta.

En principio, como saldo había tres presos con lesiones leves producto de una pelea entre detenidos, ya que algunos al parecer no habrían estado de acuerdo con realizar el motín. Asimismo, se evaluaban los daños perpetrados a las instalaciones.

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