Martes 16 de Noviembre de 2010
A través de esta sección quiero brindar el caro reconocimiento de mi familia y el mío propio a la Dirección del Iapos de esta ciudad, y a todo el personal en general. A raíz de enfermedades contemporáneas, que llegan a esta población por medio de la suciedad que contienen las aguas del río Paraná, además, los vientos que diariamente pasan sobre nuestras alturas arrojándonos toda clase de tierra contaminada con insectos y bacterias, que provienen de campos sembrados en las cercanías de la urbe, no debemos olvidarnos tampoco de la mugre de nuestras veredas, pésimamente terminadas y hoy convertidas en real excusado de toda clase de animales y pájaros, rodeados de moscas y otros insectos. Mi esposa y yo, ambos de 76 años, padecemos enfermedades respiratorias de muy extensa duración. Para curarnos debemos comprar los remedios recetados que son muy onerosos. Por tal motivo debí recurrir al Iapos para acogerme a sus beneficios, y gracias a la amabilidad y formalidad de la Dirección, mi sensibilidad recuperó la calma. Hoy debo reconocer que gracias al Iapos y a todo su personal, pienso que no todo esta perdido. A ellos muchas gracias.
Armando Escandar,
LE. 4.672.490