Jueves 13 de Mayo de 2010
Hace una semana se nos planteó la posibilidad de elegir un establecimiento histórico para realizar un reconocimiento y también hacer conocer una historia desconocida para muchos. Se trata del edificio Buen Pastor, ubicado en las calles Virasoro y Laprida; el recinto ocupa toda la manzana y abrió sus puertas en el año 1896 con el apoyo del gobierno y las sociedades benéficas. Consta de doce patios rodeados por amplias habitaciones, baños, lavaderos, una cocina y un comedor. Inmediatamente, las damas de caridad quisieron inspeccionar el funcionamiento de la institución, lo que ocasionó la oposición de las religiosas, generando así el fin de la protección; de ahí en más, el edificio se mantuvo a través del aporte de distintas organizaciones, como la Sociedad de Beneficencia y la Comisión de los Caballeros Vicentinos. En sus comienzos funcionó como una correccional de mujeres que habían sido recluidas. En dicho lugar se intentaba reeducarlas y regenerarlas para devolverlas a la sociedad. Además, se encontraban menores de 22 años por pedido de sus familiares y menores de 10 años internadas por su pobreza o por encontrarse en lo que se denominaba "peligro moral". En 1973 dejó de ser cárcel de mujeres y se le cambió el nombre de asilo por el de Instituto Juvenil Buen Pastor, siendo desde entonces un internado para niñas pobres y maltratadas. Contó con 95 internadas entre los 6 y los 18 años que fueron atendidas por 15 hermanas de la congregación. Muchas de las pupilas eran analfabetas, por lo que el Instituto contaba con una colaboración del Hogar Pelleter, con un personal de 17 maestras que enseñaban a leer y escribir.Luego se implantaron talleres de bordado, cocina, entre otros y después, con el funcionamiento de la escuela de Educación Técnica Incorporada Nº 36, se agregaron cursos artesanales gratuitos con carreras como: corte y confección, peluquería, bordado a máquina, etcétera. Las manualidades que realizan las internadas son vendidas para cubrir las erogaciones de dicho hogar. El 50 por ciento de las ventas es entregado a las pupilas que realizan esas labores. En 1998 el edificio del Buen Pastor fue declarado patrimonio histórico y cultural. En los últimos años parte del edificio es alquilado al geriátrico Jardín del Sol, residencia para mayores, y otra parte es ocupada por algunas divisiones de la Escuela Naval. Muchas de las ex pupilas se juntaron para reabrir los talleres que antes funcionaban, aunque no tuvieron éxito, y hasta estos días se siguen haciendo gestiones para la reapertura del lugar.
Alumnos de 5º 1ª del Normal Nº 3