Domingo 04 de Octubre de 2009
Familiares y amigos de David Bracamonti, un estudiante de ingeniería fallecido la madrugada del 6 de septiembre en un accidente de tránsito en zona norte, se concentrarán pasado mañana en el cruce de Rondeau y Matheu con el objetivo de reclamar justicia y pedir la colaboración de testigos que hayan visto o tengan información acerca de lo ocurrido. Plantearon que la investigación está paralizada y que hay dos personas, que estaban a bordo del otro coche, prófugas.
Para la policía, sin embargo, el caso está lejos de ser oscuro. Quien conducía el vehículo que embistió al de la víctima era un chico de 17 años, que no escapó del lugar sino que fue trasladado por una hermana a un hospital a raíz de las lesiones que había sufrido en la colisión.
Versión policial. "No hubo prófugos. Una sola persona manejaba y era menor de edad. Este adolescente está identificado, incluso ya prestó declaración en Tribunales en el juzgado de Menores que estaba en turno en ese momento", manifestó a este diario el titular de la seccional 10ª, Sergio Santayana.
Por el lado de la familia Bracamonti la historia es diametralmente diferente. "Queremos que los que hicieron esto se hagan responsables", manifestó Mauro, uno de los hermanos de David, a este diario.
"La idea es hacer un poco de ruido, vamos a cortar la calle para llamar la atención de la gente que haya visto algo. Pero también, y ante la pérdida irreparable, queremos generar conciencia para que este tipo de cosas no ocurran más", manifestó el muchacho que viajaba en el mismo auto en el que falleció su hermano.
El accidente ocurrió la noche en que jugaron las selecciones de Argentina y Brasil en el Gigante de Arroyito. La familia Bracamonti, al no poder conseguir entradas para la cancha, decidió reunirse en torno al televisor en la casa del abuelo de David, que está ubicada en las inmediaciones de Alberdi y Vélez Sársfield. Una vez que finalizó el partido David, su papá Daniel, sus hermanos Mauro y Lautaro y su sobrino de 6 años emprendieron el regreso a casa en auto.
Según contó Mauro, su pa pá estaba a cargo del volante y en la butaca del acompañante se ubicó David. Detrás de él iba Lautaro, en el medio su ubicó el niño y en el otro extremo, Mauro. El auto se desplazaba por Zelaya "a velocidad normal" y al llegar a Matheu fue embestido violentamente de lleno en el lateral derecho por un Fiat Uno. El impacto, que se concentró sobre el sector donde estaba sentado David, fue tan grande que el coche de los Bracamonti volcó y terminó sobre una de las ochavas. Mauro remarcó que su hermano murió en el acto y que él y resto de los ocupantes sufrieron lesiones de diferente consideración. El papá aún está internado.
A partir de esa secuencia, las versiones se bifurcan. Los familiares de David contaron que en el Uno iban dos muchachos y que uno, tras el impacto, se comunicó por teléfono con alguien y que minutos después los pasaron a buscar en un Citroën 3C. "Se fugaron y dejaron el coche en el lugar", dijeron. El muchacho fallecido estaba a punto de recibirse de ingeniero en sistemas de información en la Universidad Tecnológica Nacional, tenía una novia y "planes de formar una familia", contó Mauro.
Los Bracamonti son una familia de tradición centralista. Todos sus integrantes son socios del club de Arroyito. El día que Central enfrentó a Colón, el primer equipo salió a la cancha con una bandera que pedía "Justicia por David".
Atención. Una versión diferente posee la seccional 10ª, encargada de llevar las primeras actuaciones judiciales. "El que manejaba el auto era un menor de edad, que también sufrió una lesión en el accidente. El chico llamó por teléfono a su casa y la primera en llegar al lugar fue su hermana. Esa mujer, al ver que la ambulancia no llegaba, lo llevó en auto al Hospital Baigorria. Eso está acreditado. Hay constancias de que el chico ingresó a ese nosocomio unos 20 minutos después del accidente. Todo fue informado a Tribunales y por eso interviene un juzgado de Menores", consignó el comisario Santayana.