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Reclamaron el esclarecimiento del crimen de un militante social

Cristian Aquino tenía 37 años y lo mataron el Jueves Santo tras una pelea vecinal en villa La Lata. Por el caso hay dos detenidos e imputados.

Viernes 10 de Abril de 2015

"Esclarecimiento y justicia por el asesinato del compañero Aquino". "Basta de muertes y represión a los militantes sociales y políticos". Con esas banderas al frente, un abanico de organizaciones sociales, territoriales y políticas alertaron ayer sobre el incremento de la violencia urbana en los barrios rosarinos a partir del asesinato de Cristian Aquino. El militante, de 37 años y conocido como "Negro" o "Coco", fue asesinado de dos balazos la madrugada del Jueves Santo en Gaboto 1549. El hombre asistía al cumpleaños de su hija cuando, según se expuso en la audiencia imputativa a dos de los acusados, se trenzó en una pelea por "cuestiones vecinales".

Sin embargo, organizaciones sociales y políticas sospechan de esa hipótesis dado que Aquino era un "militante muy activo, intenso, y participó de muchos conflictos que fueron criminalizados y violentos. Era un compañero al que habían amenazado muchas veces", indicó uno de los voceros de la manifestación. "Nosotros queremos que la Justicia investigue si detrás del crimen de Cristian hubo otras circunstancias", explicó la fuente.

En ese marco, ayer poco más de 150 personas peregrinaron reclamando el esclarecimiento. La protesta tuvo su correlato en la Capital Federal donde militantes de Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) protestaron en el Obelisco.

Una larga lista. "El de Cristian no es un caso aislado", sostuvieron los convocantes en la marcha. Y como antecedentes mencionaron en forma indiscriminada crímenes que tuvieron un eje distinto al de la militancia. Tal el caso de Jere, Mono y Patom, quienes participaban en el Movimiento 26 de Junio de Frente Darío Santillán, asesinados en enero de 2012 en Villa Moreno; Carlos Ferreyra y Gastón Arregui, del Movimiento Evita y baleados en enero de 2013; Mercedes Delgado (militante comunitaria) asesinada en enero de 2013 al quedar en medio de un enfrentamiento; Jairo Trasante, asesinado en febrero de 2014 tras una pelea en un boliche; Iris Velázquez, víctima de amenazas y atentados en marzo de 2014; Javier Barquilla, quien militaba en el Cuba-MRT y fue asesinado en febrero de 2015 al defender a su cuñado en una pelea; y ahora el asesinato de Aquino (Asamblea Vecinal Barrio La Sexta).

Todos esos nombres figuran en un documento de la Multisectorial que ayer entregaron al fiscal regional Jorge Baclini, al defensor provincial Gabriel Ganón y al Ministerio de Justicia. Según trascendió, el lunes el fiscal de homicidios Florentino Malaponte se reunirá con familiares y compañeros de Aquino para ponerlos al tanto de los avances de la causa, que tiene dos imputados.

 

Vida de lucha.PUNCTUATION_SPACEAquino era hijo de militantes sociales que organizaron a los vecinos en la urbanización de la villa La Lata, de donde era oriundo. De hecho fue velado en un pequeño centro comunitario que fuera abierto por su madre. "Era un pibe que estuvo en la calle desde muy chico. Desde los 16 años en la construcción. Fue uno de los primeros 50 despedidos del Lavadero Virasoro. Tenía mucha calle y mucho sentido de lo que era la seguridad propia. l organizó la seguridad de los compañeros en lo del lavadero", contó Jorge Alegre, uno de sus compañeros. "Era un negro atorrante, que le gustaba bailar salsa. Pero que se la aguantaba a las piñas. No era un tipo que iba a andar por la vida regalado. Estaba siempre atento a la jugada, atento al otro. A nosotros nos cuidó un montón", explicó el trabajador, hoy en la Cooperativa del ex Lavadero Virasoro.

En la última década Aquino participó en diferentes reclamos sociales, en especial por viviendas dignas como fue en Ituzaingó 60 bis, a partir de la orden de desalojo de un predio ocupado por varias familias durante décadas. También acompañó el reclamo de viviendas en Fuerte Apache, en el sur de la ciudad, y el año pasado acompañó el prolongado piquete que mantuvieron en el microcentro vecinos de Roullión y Doctor Riva frente a la Dirección Provincial de Viviendas. Además estuvo en la formación de la ONG Manos a la Obra, en defensa de los derechos de los obreros de la construcción y trabajó en la organización de una de las listas que buscó la conducción del sindicato de taxis.

En el último tiempo generó una cooperativa de herrería en la "Asamblea Vecinal Barrio La Sexta", que tenía un pequeño puesto de exposición en La Toma, y otra cooperativa con vecinos de Fuerte Apache. Se había incorporado al FOL Rosario. Vivía en Villa Gobernador Gálvez y su compañera está embarazada de ocho meses. En la marcha, la mujer se mostró arropada por sus compañeros, pero terriblemente asustada.

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