Martes 24 de Febrero de 2009
Organizaciones sociales y políticas exigieron ayer la libertad de la joven jujeña Romina Tejerina, detenida desde hace seis años por matar a su beba recién nacida que, según denunció, fue concebida tras ser violada cuando tenía 19 años.
El reclamo fue realizado en la tarde de ayer por cientos de personas frente a la sede porteña de la Casa de Jujuy, ubicada en Santa Fe al 967, en Buenos Aires. Más temprano, militantes de izquierda y entidades feministas pidieron frente al Congreso la sanción de una ley "que reduce la pena en los casos de infanticidio cuando la madre se encuentra bajo la influencia del estado puerperal", y sus promotores afirman que "eso posibilitaría sacar a Romina de la cárcel".
Frente a la Casa de Jujuy, las organizaciones reclamaron la libertad de Tejerina y difundieron una carta en la que la joven denuncia que sufre maltratos físicos y psicológicos en la Unidad Carcelaria número 2 de San Salvador, donde cumple una condena de 14 años.
El 21 de febrero de 2003, en el baño de la casa que compartía con familiares en el departamento jujeño de San Pedro, Tejerina dio a luz a una beba de seis meses de gestación, le asestó 17 puñaladas y luego la llevó a un hospital, donde fue detenida al volver para verla.
Tras el hecho, denunció que el embarazo era consecuencia de haber sido violada por un vecino 20 años mayor que ella, algo que la Justicia no llegó a probar.
Durante el juicio el tribunal no hizo lugar al pedido de la defensa para que fuera declarada inimputable, debido a la emoción violenta sufrida tras el parto.
Tejerina fue condenada por un tribunal oral penal en junio de 2005, y en marzo de 2007 el Superior Tribunal de Justicia de Jujuy confirmó la condena a 14 años de prisión.
La sentencia fue apelada ante la Corte Suprema de Justicia, que rechazó el planteo y dejó firme la sentencia por homicidio calificado por el vínculo.