Miércoles 07 de Octubre de 2009
Un sostenido aplauso, bocinazos de automovilistas que pasaron por el lugar, hombres y mujeres sollozando. Esas fueron las imágenes más visibles de la concentración que realizaron la tarde de ayer, en el cruce de bulevar Rondeau y Matheu, los familiares y amigos de David Bracamonti, el estudiante de ingeniería fallecido la madrugada del 6 de septiembre en un accidente de tránsito en la zona norte de la ciudad.
Poco después de las 19.30, unas 150 personas se congregaron en el carril norte-sur de Rondeau con el objetivo de reclamar justicia y pedir la colaboración de testigos que hayan visto o tengan información acerca del accidente en el que David perdió la vida. Con relación a la mecánica del siniestro, las versiones de los familiares y la policía son diferentes.
Los allegados a David sostienen que las dos personas que iban en el auto que colisionó contra el que ocupaba la víctima se fueron del lugar apenas ocurrido el hecho y estuvieron prófugas. Sin embargo, para la policía, quien conducía ese vehículo era un chico de 17 años que no escapó del lugar sino que fue trasladado por una hermana, convocada al lugar por el mismo pibe, hasta un hospital y para recibir atención a raíz de la lesiones sufridas en la colisión.
Entre quienes participaron de la concentración estaba Marina Sangiorgio, novia de David, quien es médica. La joven lucía tranquila, aunque no podía disimular el dolor que la invade. "Pedimos el apoyo de la gente que nos pueda brindar datos para poder esclarecer varios puntos del hecho. Hay una versión de los familiares y de los vecinos que presenciaron el accidente y que no coincide con la de la policía, que sostiene que el ocupante del vehículo era uno solo y que la hermana acudió a buscarlo porque no había ambulancia", explicó Marina.
Noche trágica. El accidente ocurrió la noche en que jugaron las selecciones de Argentina y Brasil en el Gigante de Arroyito. Al no poder conseguir entradas para la cancha, los Bracamonti se reunieron en torno a un televisor en la casa del abuelo de David, en Alberdi y Vélez Sarsfield. Una vez que finalizó el partido, David; su padre, Daniel; sus hermanos Mauro y Lautaro; y su sobrino de 6 años, emprendieron el regreso a su casa en un auto.
Según contó Mauro a LaCapital, su papá estaba a cargo del volante y en la butaca del acompañante iba David. Detrás de él estaba Lautaro, en el medio el nene y en el otro extremo él. El auto se desplazaba por Zelaya "a velocidad normal" y al llegar a Matheu fue embestido violentamente en el lateral derecho por un Fiat Uno. El impacto, que se concentró donde estaba sentado David, fue tan grande que el coche de los Bracamonti volcó. Mauro remarcó que su hermano murió en el acto y que él y el resto de los ocupantes sufrieron lesiones. El papá aún está internado.
Marina también afirmó que el conductor del Fiat Uno "venía a más de 100 kilómetros por hora" mientras que Daniel (Bracamonti) circulaba a un velocidad "normal". "David iba con el cinturón puesto" y remarcó que Daniel "nunca viaja en una ruta a más de 90 kilómetros porque respetamos nuestras vidas y la de los demás. Además, los ocupantes del Fiat se fueron sin percatarse de lo que había ocurrido", afirmó la chica.
A su vez, Mauro indicó que la madre del adolescente que conducía el otro auto dijo en la comisaría 10ª que el chico "le había sacado" sin permiso el Fiat. "Todavía se está tratando de identificar a la otra persona que iba en el auto y de establecer quién manejaba en realidad", concluyó Mauro.