Recibidos como héroes, los mineros jugaron al fútbol con Piñera
Una multitud ovacionó ayer en el frontis del palacio de La Moneda, en Santiago de Chile, a los 33 mineros rescatados de un socavón, momentos después que fueron recibidos por el presidente Sebastián Piñera...

Martes 26 de Octubre de 2010

Una multitud ovacionó ayer en el frontis del palacio de La Moneda, en Santiago de Chile, a los 33 mineros rescatados de un socavón, momentos después que fueron recibidos por el presidente Sebastián Piñera, y poco antes de disputar un partido de fútbol contra un equipo presidencial.

Era la primera vez que los mineros, rescatados desde el fondo de una mina en la que permanecieron 69 días sepultados a 700 metros de profundidad, entraban a la sede de gobierno.

También fueron condecorados los seis rescatistas que descendieron hasta el fondo del mineral para preparar a los mineros para el ascenso de retorno a la superficie.

Piñera dijo durante su discurso que “no vamos a dejar nunca más a ningún chileno atrás”, y reiteró que “en estos días vamos a anunciar un nuevo trato” con los trabajadores, no sólo con los mineros.

Treinta y uno de los 33 se presentaron de terno y corbata, y muchos lucían los anteojos oscuros regalados por Oakley, que los distingue y hace lucir como estrellas de rock. Uno usó una camisa manga larga y otro, el extrovertido Mario Sepúlveda, un traje de huaso, la vestimenta típica del campo chileno.

En nombre de los mineros habló el topógrafo Luis Urzúa, jefe de turno al momento del derrumbe que los sepultó el pasado 5 de agosto. “El trabajo fue arduo, fueron días de mucho dolor y pena”, resumió Urzúa la odisea que vivieron atrapados en la mina San José, 850 kilómetros al noreste de Santiago.

En un altar improvisado en el patio de Los Cañones, se veía una imagen de San Lorenzo, el patrono de los mineros, y 32 pequeñas banderas chilenas y una boliviana, en honor al único extranjero, Carlos Mamani.

Piñera y su esposa, Cecilia Morel, y los ministros de Minería, Laurence Golborne, y de Salud, Jaime Mañalich, se alternaron para entregar a cada minero la medalla del Bicentenario, una réplica en miniatura de la cápsula que los devolvió a la superficie y una bandera.

Ante unos 200 invitados, el mandatario destacó la valentía de los mineros y la fe, coraje y amor de sus familias que se mantuvieron los 69 días en un improvisado campamento de carpas y toldos, en medio del polvo y las piedras, esperando que sus parientes fueran rescatados.

Al finalizar el acto, los mineros fueron conducidos hasta el exterior del palacio, donde centenares de personas los aplaudían y se empujaban para acercarse a las rejas que los separaban de los mineros.

Varios se fotografiaron junto a la cápsula Fénix 2, que los sacó uno a uno por un túnel de 622 metros hasta la superficie.

La jaula diseñada y construida por la armada se exhibe en el frontis de la sede de gobierno.

En Copiapó, cerca de la mina, afirman su derecho de exponer la Fénix, nombre que alude al ave mitológica que renacía de las cenizas.

La jornada siguió con un encuentro de fútbol en el Estadio Nacional, en que el equipo Operación Rescate, liderado por Piñera e integrado por ministros, socorristas y periodistas, derrotó por 3 a 2 al de los mineros.

Jugaron dos equipos de 16 hombres, en dos tiempos de 20 minutos. En el encuentro fue notorio el mejor estado físico de los mineros.

Franklin Lobos, de 53 años, un ex futbolista profesional, recordó su apodo de “rey del tiro libres”, y de esa forma abrió el marcador para los mineros. El ingeniero hidráulico Raúl Bustos aumentó a 2 a 0.

Pero un gol del presidente Piñera abrió la reacción de los rescatistas, que dieron vuelta el marcador.

El partido nació de un desafío de Piñera cuando los visitó a los mineros en el hospital de Copiapó, donde estuvieron menos de dos días. El reto era que el ganador se iba a La Moneda y el perdedor al fondo de la mina.

“Hicimos una apuesta, y los hombres cumplen su palabra y pagan sus apuestas. El equipo ganador se iba a La Moneda y el equipo perdedor volvía al fondo de la mina. ¿Es así o no es así don Franklin Lobos?”, bromeó Piñera.

“Sí, vamos a tener que volver al fondo de la mina”, se resignó el minero. (AP y DPA)