Jueves 20 de Junio de 2013
La Justicia santafesina decidió rechazar una demanda contra la editorial Perfil SA a través de la que una abogada del foro local pretendía la reparación moral tras una polémica publicación fotográfica en la revista Caras, donde una reconocida modelo apareció con aspecto de haber sido víctima de violencia de género.
Al rechazar el reclamo, la jueza Civil y Comercial Nº 18, Susana Gueiler, valoró además que muchas imágenes y programas que se emiten a diario en los medios masivos "resultan agraviantes para la mujer, con lo cual queda mucho camino por recorrer en el sentido de su igualación y protección". Pero, como contrapartida, "se debe considerar que la generalización de los reclamos produce como efecto no deseado su banalización", citó la magistrada sobre la problemática.
La resolución de Gueiler le puso punto final a un reclamo iniciado hace casi tres años por la abogada rosarina Liliana Urrutia. La profesional cuestionó la nota de tapa de la revista Caras del 8 de junio de 2010 donde la modelo Victoria Vanucci aparece con un vestido de novia, ensangrentada y aparentemente golpeada.
En la producción la vedete relata que fue "agredida" por su ex marido, el futbolista Cristian Fabbiani. Las fotos generaron polémica y el repudio de distintas organizaciones que luchan contra el mal trato y la violencia de género. Pero Urrutia fue más allá y el 25 de junio del mismo año directamente le inició un juicio a la editorial en los Tribunales provinciales de Rosario.
En la demanda, donde se invoca la "violencia mediática contra las mujeres", la abogada planteó el "daño colectivo", la reparación "por daño individual",y la fijación de una multa, que también incluyó una resarcimiento que consistía en la publicación de un artículo con características educativas y preventivas sobre la violencia de género en Argentina.
A su turno, Editorial Perfil contestó que en la nota intentó reflejar a "una mujer con el corazón herido por una desilusión sentimental".
Tras valorar el caso, el reclamo y sus derivaciones, la jueza decidió rechazar la pretensión. En la resolución se hace un recorrido por variada argumentación jurídica y teórica sobre la libertad de prensa, el rol social de los medios de comunicación (también de las redes sociales y su influencia), los intereses que colisionan cuando el público se siente agraviado por los contenidos y el lugar que le ocupa al juez como componedor de esa puja.
También desglosa la connotación de la imagen desde la semiótica y la subjetiva interpretación que le dan los receptores, además el complemento que ejercen los textos que acompañan las fotografías. Para Gueiler, "el texto que acompaña la imagen resulta ilustrativo de lo que quiso decir el autor de la nota ("Separada del Ogro Fabbiani, asegura que se cansó de tener miedo")".
"Muy lejos de ello, afirma que la que la protagonista no disfruta de la violencia padecida, más bien está expresando lo contrario y hasta podría decirse que el mensaje que deja a las eventuales lectoras es: «Se puede vivir sin violencia, haga lo que yo hice, efectúe la denuncia, sepárese»", analiza la magistrada en la resolución de rechazo de la demanda.