Viernes 12 de Marzo de 2010
La fiscal María Isabel Mas Varela rechazó el pedido de libertad condicional solicitado por los abogados defensores de Lino Bertuzzi, el hombre de 56 años condenado a 7 años de prisión como autor de uno de los ataques atribuidos al "Loco de la Escopeta". La funcionaria sostiene que "es prematuro" conceder ese beneficio ya queuna junta médica indicó que Bertuzzi debe iniciar un tratamiento psicológico o psiquiátrico dentro de la cárcel.
La resolución de la fiscal fue cuestionada por José Ferrara y Adrián Ruiz, representantes de Bertuzzi, quienes aducen que su cliente está en condiciones de recibir la libertad condicional porque ya cumplió las dos terceras partes de la condena.
No es la única objeción de los defensores. También indicaron que en enero presentaron el requerimiento de la libertad condicional al juez Luis María Caterina, quien era el magistrado de feria, y éste solicitó informes al gabinete criminológico de la cárcel de Piñero (donde está Bertuzzi) para conocer el desempeño del recluso en el presidio además de que una junta médica forense de Tribunales lo examinara.
Esta última cuestión es controversial ya que para los abogados el dictamen médico no sugirió que el tratamiento psiquiátrico al que debe someterse Bertuzzi se deba realizar dentro del presidio. Tampoco, los peritos médicos, según Ferrara y Ruiz, indicaron que su cliente debía continuar en prisión. Además, sostuvieron que los integrantes del gabinete criminológico aportaron informes "favorables" sobre la evolución de la conducta de Bertuzzi en el presidio. "Estaba trabajando en la panadería de la cárcel y, como no estaba cómodo allí, lo enviaron nuevamene a limpiar los pabellones", comentó Ruiz.
El fallo. La Sala II de la Cámara Penal (Juvencio Mestres, Ramón Ríos y Adolfo Prunotto Laborde) había confirmado la pena a 7 años de prisión impuesta a Lino Bertuzzi por destrozar a perdigonadas la ventanilla de un coche de la línea 107 en el viaducto Avellaneda. Según el fallo, el acusado había cometido el delito con la complicidad de su hermano Alberto, quien fue declarado inimputable.
Así, aunque la única acusación que prosperó en contra de los Bertuzzi fue ese ataque, contra ellos recayeron sospechas por otros hechos, entre ellos la balacera a un ómnibus de la línea 131 que en abril de 2003 provocó la muerte de Florencia Rubino, de 13 años, y el ataque a un micro de la 121 ocurrido el mismo año en Echesortu. Sin embargo, en ambos casos fueron desligados por falta de evidencia consistente.