Jueves 08 de Noviembre de 2012
"Quiero seguir jugando en Central Córdoba. Vine a colaborar al club que me lanzó al fútbol de primera, pero por decisión del técnico estoy trabajando apartado de mis compañeros. Es una situación muy complicada y en estos días la dirigencia decidirá cuál será mi futuro. Voy a aceptar todo lo que me digan. El grupo de jugadores y la institución no se merecen estar atravesando este problema", así comenzó el diálogo Santiago Raymonda con Ovación después que el entrenador Marcelo Vaquero hiciera pública las diferencias que había tenido con el jugador después del partido ante Deportivo Morón, cuando el charrúa perdió 2 a 1 en el final del encuentro.
Los cuestionamientos que realizó Raymonda en el vestuario, tras otro partido en el que a Central Córdoba se le escaparon puntos en los últimos minutos, hizo que el entrenador decidiera no darle más cabida al hábil mediocampista charrúa.
"Las diferencias existen, no lo voy a negar, son como se mencionan. No comparto la forma de trabajo, de la manera que se realiza y los conceptos. Además, no estoy de acuerdo en el trato hacia mi persona. La verdad es que estoy a dispocisión para que los dirigentes resuelvan mi situación. Quiero llegar a un acuerdo. No vine a Central Córdoba para generar absolutamente ningún problema, lo que sí mencioné fue lo que creo que no se hace bien. Me dirigí a ellos y la comisión directiva decidirá sobre mi futuro", confió el Patito.
El jugador que surgió futbolísticamente en el club de barrio Tablada se refirió al grupo: "No me gusta estar entrenando a distancia de mis compañeros. Todos ellos saben del problema, que comenzó después del partido ante Morón. Ahí arrancó todo. Tengo el respaldo del plantel. Hoy seguramente los muchachos van a tener una reunión con el cuerpo técnico para intentar que vuelva a trabajar con el grupo. En lo personal definitivamente estoy intentando resolver la situación como para no ser una molestia, ni generar ningún problema", expresó el volante nacido en San José de la Esquina.
Raymonda es uno de los jugadores preferidos del pueblo charrúa y con su llegada hizo ilusionar a más de uno.
"No me arrepiento de haber regresado a mi casa. A Central Córdoba lo llevo en mi corazón y está sobre todas las cosas. Pero hoy por hoy mi futuro es incierto. Aquí hay un grupo de jugadores excelente que a cualquier club le gustaría tener en sus filas. Hay un nivel muy bueno. Hoy Central Córdoba puede ilusionarse, pero ojo, para ello se necesitan otras cosas. En la semana y en el día a día tratar de corregir errores, conceptos, y enseñarles a los muchachos que están jugando en una categoría superior. Soy un convencido que en el día a día quiero aprender cosas nuevas y seguir creciendo como profesional", dijo el Patito.
Por último, Raymonda habló de su futuro: "No vine a retirarme en Central Córdoba. Cuando llegué sabía que venía a ganarme el puesto. En ningún momento condicioné al entrenador".