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Randazzo asegura que “si los argentinos no me eligen presidente me vuelvo a mi casa”

En los pasillos de la política todos creen que Boudou se refirió a él cuando habló de “los machos del off the record” que complicaron su situación.

Domingo 06 de Julio de 2014

  Florencio Randazzo luce descontracturado, declara como una tromba cuando se le pregunta por hechos vinculados a su gestión como ministro del Interior y Transporte y dispara dardos envenenados a quienes considera candidatos de los sectores corporativos. Se refiere de esa forma a Daniel Scioli y a Sergio Massa, aunque se ocupa de no ponerles nombre ni apellido.

   Randazzo prefiere no ahondar demasiado en la situación judicial y política del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. En los pasillos de la política todos creen que Boudou se refirió a él cuando habló de “los machos del off the record” que complicaron su situación. Cuando La Capital le pregunta si siente que el vicepresidente hablaba de él, sonríe y pide que se lo pregunten al involucrado.

   Para evitar las especulaciones que no terminan de darle crédito a su precandidatura presidencial, a la que se lo observa lanzado como una tromba, el funcionario es explícito: “Si no soy presidente me vuelvo a mi casa; no quiero ningún otro cargo”.

   —Algunos suponen que lanzó su candidatura presidencial para luego bajarse y postularse a gobernador de Buenos Aires...

   —Mire, yo hago política desde muy joven, soy de Chivilcoy, y si alguno quiere preguntar quién es Randazzo que lo haga ahí. Tengo un exceso de responsabilidad sobre lo que hago, por eso decidí ser candidato en las Paso del Frente para la Victoria (FpV). Las Paso permiten que todos se sometan a elecciones y que decida la ciudadanía. No voy a ser candidato a otra cosa que no sea a presidente de la Nación. No creo en los dirigentes que amagan con la lisa para tirar con la rayada. Soy candidato a presidente de la Nación, no quiero ser gobernador, ministro o jefe de Gabinete. Si los argentinos me acompañan seré presidente y si no, me voy a mi casa.

   —Es curioso, porque usted adscribe fervientemente al Frente para la Victoria, pero muchos no lo ven como “kirchnerista paladar negro”...

   —Hay sectores del kirchnerismo que no son peronistas, es una franja más amplia. La columna vertebral es el peronismo, y eso ha sido producto de políticas universales e inclusivas. Eso también nos permitió trascender las fronteras del peronismo. Yo me siento totalmente identificado con las políticas de los últimos años.

   —¿Para usted hay kirchneristas que no son peronistas pero no puede haber peronistas que no sean kirchneristas?

   —Claro, así lo creo. Este es el gobierno más peronista de los últimos 50 años, con aciertos y con errores, de las que nos hacemos cargo. Hicimos muchas cosas buenas, y se las relato: la defensa del empleo y el trabajo, el rol del Estado, la política previsional, la recuperación de empresas emblemáticas, los ferrocarriles, la ampliación de derechos...

   —¿Scioli y Massa son peronistas no kirchneristas?

   —Algunos no son peronistas, son oportunistas. El peronismo es una fuerza transformadora, un movimiento que aspira a la igualdad. Ser peronista implica ser transgresor, estar por encima de los intereses sectoriales. Hay muchos que son más representantes de los grupos económicos y mediáticos que del conjunto de la sociedad.

   —Lo está diciendo por Massa y Scioli...

   —Mire, cada uno sabe. La gente es inteligente y lo comprende. Esto no implica un rechazo de parte mía a los sectores corporativos, implica saber desde dónde uno habla, y yo hablo desde el intento de representar a la mayoría de los argentinos sin ningún tipo de condicionamiento.

   —¿Para usted algunos medios, a los que el kirchnerismo llama “concentrados”, tienen candidatos en la oposición pero también en el oficialismo?

   —Absolutamente, no tengo ninguna duda.

   —¿El candidato oficialista de los medios sería Scioli?

   —Es el “sale o sale”. No hay que ser agresivos ni dramatizar.

   —¿Cómo cree que se votará en la interna del FpV, al más kirchnerista o al que no se referencia en el núcleo duro?

   —No son internas, son primarias. Y quienes participen votarán a quienes sean capaces de consolidar lo que hemos hecho bien. Queremos que Argentina sea un país que funcione, ni más ni menos que esto. Y creo que ahí tiene que ver el sentido común de los dirigentes. Yo me precio de tener sentido común y sentido de la responsabilidad. Los temas pendientes se resuelven con buena gestión.

   —¿La situación de Boudou no es un condicionante para su candidatura presidencial y la del resto de los competidores del kirchnerismo?

   —La situación de Boudou es un tema que tiene que resolver la Justicia. Y esta posición mía es similar a la que digo con dirigentes de otras fuerzas políticas que están en situación similar. Tenemos que ser serios. Lo debe resolver la Justicia, y Boudou debe someterse a la Justicia.

   —Cuando Boudou acusó a “los machos del off the record” por su situación todos lo miraron a usted...

   —Habría que preguntárselo a Boudou...

   —¿Qué opina de Boudou?

   —No voy a dar ninguna opinión. Es un tema que tiene la Justicia.

   —¿No cree que debería tomar una licencia?

   —No voy a opinar, le repito. La Justicia determinará cuál es su grado de responsabilidad.

   —¿Se puede equiparar la situación del vicepresidente con la de Mauricio Macri?

   —Los dos deben someterse a la Justicia. Los dirigentes políticos tenemos que ser serios y no hacer política partidaria con aquellas cosas que debe resolver otro poder del Estado.

   —Leí antes que usted siente que recibe un trato desigual de parte de los medios...

   —No lo voy a hacer personal, pero hay medios de comunicación que expresan al poder económico corporativo que han condicionado a todos los gobiernos. A Raúl Alfonsín no le permitieron que termine su período constitucional, y eso que fue el padre de la democracia moderna. Quieren que sean instrumentos al servicio de ellos. De la Rúa fue la expresión más cabal de grupos económicos y mediáticos poniendo a un presidente, y terminó como terminó. Néstor Kirchner inició una nueva etapa con su frase de “no dejar las convicciones en la puerta de la Casa Rosada”. Esto que parecía obvio, no se había hecho. Y Cristina ha profundizado la decisión de Kirchner. Lo que no se perdona a Cristina es haber emancipado la política de los grupos económicos y mediáticos. Y yo expreso eso. Aquellos candidatos que representan intereses corporativos van por otro lado.

—¿Cómo se la imagina a Cristina después de 2015?

—Falta tiempo todavía. Tenemos un año y medio por delante muy importante en materia de gestión. Tenemos responsabilidades todos los días, por eso he venido a Rosario. Estamos trabajando con (Antonio) Bonfatti y con la intendenta (Mónica Fein) para que el tren venga el primer trimestre del próximo año. Ya habrá tiempo para saber qué rol cumplirá Cristina después de finalizar su mandato. Habrá que ver qué siente y qué tiene ganas de hacer.

—¿Le sorprende la división del PJ santafesino?

—Tenemos la enorme responsabilidad de trabajar para que el peronismo de Santa Fe vuelva a ser una alternativa, que no solamente será bueno para los justicialistas sino para el conjunto de los santafesinos. Una buena decisión sería que participen todos de las primarias, que es un buen instrumento. Eso deja poner la decisión adentro de la estructura partidaria, muchas veces condicionada por padrones anquilosados, y la ubica en la voluntad de todos los santafesinos. A quien surja ahí será al que vamos a acompañar.

—¿Se siente cerca de algún dirigente en particular?

—El candidato tiene que ser aquel que comparte el proceso de transformación que se llevó adelante todos estos años y que nos garantice un buen resultado.

—¿Qué evaluación hace de las gestiones de Bonfatti y Fein?

—No me corresponde hacer evaluación local, porque yo soy ministro del Interior y me caben las generales de la ley. Es cierto sí que hemos podido trabajar más allá de las pertenencias políticas entendiendo que debe haber sinergia positiva en los temas que preocupan a los rosarinos. Caminé por Rosario y los vecinos me han dicho: "Randazzo que bueno lo de los DNI, pero cumplí con el tren". Esos son los temas que preocupan a los santafesinos y estamos poniendo energía para resolverlo.

—¿Le gustaría ser el candidato de la presidenta, que Cristina diga: "Mi preferido es Randazzo"?

—El mecanismo para seleccionar a los candidatos tiene que ser el de la primaria abierta, simultánea y obligatoria. No debemos presionar a la presidenta de la Nación hacia una decisión de ese tipo. Me he sentido apoyado por la presidenta todo este tiempo. con el correr de los meses y de la gestión me transfirió cada vez más responsabilidades y creo que las he podido honrar.

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