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Rally Dakar: Nada mejor que la familia unida

Le debe haber quedado la sangre en el ojo. Por eso, aún cuando antes de largar no sabía si iba a correr esta edición, y cuando lo confirmó hasta sugirió que podía ser su último Dakar, Marcos...

Jueves 16 de Enero de 2014

Le debe haber quedado la sangre en el ojo. Por eso, aún cuando antes de largar no sabía si iba a correr esta edición, y cuando lo confirmó hasta sugirió que podía ser su último Dakar, Marcos Patronelli no tardó nada en anunciar que estará presente en el 2015 luego de despedazar su cuadriciclo Yamaha Raptor a más de 4 mil metros de altura en El Barreal de San Juan. Y ayer anunció que volverá junto a su hermano Alejandro, para reeditar la última competencia con ambos que data de 2012. Pero la historia de la familia de Las Flores quizás es la más conocida, pero no la única. De hecho, en esta carrera al que le faltan sólo 3 días para su punto final en Valparaíso, varios la han disputado de esa manera. Hermanos, esposos y padres e hijos, juntos o separados. Hubo variedad en este 2014 y, curiosamente, las parejas que siguen en pie entre los argentinos hay que buscarlas entre los camiones. En el de los hermanos Germano por un lado y en el de Gerardo del Zotto por el otro. Pero el caso del piloto de Pilar es distinto, ya que su hijo Flavio debutó con una moto y ambos buscan el final.

Correr en familia es sin dudas una opción válida para varios pilotos. Brinda una sensación de seguridad y de hecho los Patronelli han sido un ejemplo de ello, siempre tirando juntos desde 2010 a 2012 cuando coincidieron en los caminos. Por supuesto los resultados son diferentes.

Entre los que compiten en idéntica categoría hay tres casos y todos en motos. Uno de ellos es el de los hermanos italianos Marco y Alberto Brioschi, el primero con experiencia Dakar y el otro debutante, que desertaron en la 3ª etapa con sus KTM. Y más conocidos que ellos, los catalanes Escalé. Primero, porque iba a correr uno solo, Oriol, porque no alcanzaba el presupuesto para ambos, hasta que Nasser Al-Attiyah se conmovió por el caso y apoyó a Gilbert. Pero cuando éste se accidentó gravemente en la etapa Chilecito-Tucumán, su gemelo decidió parar para acompañarlo. Es más, siguen en el hospital Concepción de Belén, Catamarca, donde fue operado y está fuera de peligro. Y de los reconocidos chilenos Prohens, Felipe abandonó en la séptima etapa y Jaime continúa retrasado.

Hay otros dos casos en que compiten por separado, pero además en distintas categorías. En el primero de ellos, uno de la familia continúa y el otro abandonó. El que sigue, y además mantiene la punta en autos, es Nani Roma (cada vez con la sombra de Peterhansel más cerca). En cambio su esposa, Rosa Romero, lo acompañó hasta la 4ª etapa, la infernal en el que casi se mata uno de los Escalé, y terminó con la Yamaha fundida y deshidratada, pero fue rescatada en helicóptero.

El otro caso de familiares que encararon la aventura por separado es el de los argentinos Del Zotto y es el único en que ambos siguen adelante. Gerardo fue el primer argentino de la historia en la categoría camiones, finalizando 25º en 2012 y corre por segunda vez el Dakar con un Man. En aquel entonces, y como siempre ocurre en el campeonato argentino de Cross Country desde que su hijo tenía 14 años, lo acompañó Flavio, quien esta vez quiso independizarse y hacerlo en moto, con una Gas Gas del equipo Epsilon, el mismo en el que debutaron con su padre.

Lo curioso es que Del Zotto además de tener al paraguayo Patricio Aguirre Saravia a su lado, es acompañado como copiloto por Andrés Memi, el único argentino en correr Dakar en moto, auto y camión. Sólo le falta el cuadriciclo.

En todos los otros ejemplos, la familia está reunida en un mismo habitáculo. O estaba, como el matrimonio argentino de José Blangino y Adriana Andreani, que abandonaron su 3º Dakar en la 5ª etapa en Tucumán con un UTV hecho en casa que parecía un cuadri grande. O los hermanos checos David y René Kilian, copiloto y navegante de Martin Kolomy en un Tatra, que no pudo salir de Iquique.

Mientras, sí están en competencia los también checos Michael y Tomas Kasparek, que cumplen la misma función junto a Jan Tomanek con otro Tatra, los chilenos Alvaro Chicharro y Alvaro Chicharro Junior, padre e hijo, a bordo de un Foton en autos. Y también los Germano, que debutaron en 2013 y llegaron a la meta 39º. Andrés debutó con un auto en 2012 y el año pasado subió a su camión Mercedes a su hermano Esteban, alguien a quien no le gustan los fierros pero lo apoya ciento por ciento. De hecho, es bien de campo adentro y se gana la vida como domador de caballo en Pedernales. Sí, para correr así el Dakar, nada mejor que hacerlo en familia.

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