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Raggio rompe esquemas en Newell's: modificaría nombres importantes y sistema

Envuelto en lógicos cuestionamientos, el entrenador rojinegro amenaza con mover piezas pesadas ante las necesidades de la realidad a pesar del legado táctico de Gerardo Martino.

Viernes 24 de Octubre de 2014

El tremendo golpe que significó para Newell's la caída en el clásico provocó un agitado arribo a una estación de replanteos. Después de mucho tiempo, el técnico Gustavo Raggio amenaza con mover piezas pesadas dentro del equipo principal y también con utilizar otros esquemas tácticos. Toda una novedad dentro del búnker leproso, que se había quedado atado al dibujo histórico que legó el Tata Martino y que muy pocas veces puso en duda, debido a los buenos resultados que otorgó en el pasado no tan lejano, y sobre todo por la envergadura intelectual y el arraigo sentimental de la figura que lo instaló. Según lo ensayado en la práctica de ayer en Bella Vista, el conductor rojinegro está dispuesto a implementar modificaciones nominales y de pizarrón para tratar de encontrar una reacción futbolística y anímica después del tropezón en Arroyito. Así ayer pasó del 4-3-3 a un 4-2-3-1, sin el capitán Lucas Bernardi (ver aparte) y ahora habrá que ver si lo ratifica para enfrentar mañana a Godoy Cruz.

Esta intención de Raggio no es un dato menor. Dentro en los preceptos y axiomas futbolísticos bajo los que se viene manejando Newell's en los últimos años, representa de alguna manera empezar a romper ligazones con cuestiones de sucesión que en algún momento lucieron como un paquete cerrado, irrompible e incuestionable. El tradicional 4-3-3 con el que Martino se lució parecía una piedra basal en la que debía apoyarse todo el caudal futbolístico y el progreso que debía perseguir el club del Parque.

El sistema del Tata se impuso por convencimiento. Por lo cosechado. Por los aplausos que levantó. Por la nobleza, la generosidad y la capacidad de contagio. Porque fue el primer sustento, un férreo eslabón de seguridad, y sirvió como un extraordinario contenedor teórico que perfiló un estilo particular y que permitió la explosión de los mejores valores.

Pero con el paso del tiempo fue quedando en evidencia que las disposiciones de Martino no provocaban los mismos efectos ya sin el halo de su líder natural. Con jugadores que partieron y pronunciados bajones de los que se quedaron, el rendimiento de Newell's fue perdiendo intensidad, sorpresa y efectividad. Su nivel cayó ostensiblemente. Y hoy se vuelve bastante temerario hablar de juego de posesión, cuando el equipo muestra una falta de movilidad y dinámica asombrosas.

No hay dudas de que la racha negra de lesiones en este certamen es un elemento que conspiró contra una mejor expresión. Sin embargo, estas inquietudes que se dispararon tras la dolorosa derrota en el clásico venían merodeando el transitar leproso. Desde hace bastante se arrastran preguntas que en algún momento hay que afrontar. Y parece que llegó el tiempo de atender sus reclamos intrínsecos.

A Newell's ya no le alcanza con sus intenciones de juego para superar rivales. Debe encontrar un revulsivo para recuperar el protagonismo que cedió. En eso está Raggio, envuelto en un lógico manto de cuestionamientos, pero con la determinación de animarse a cambiar. Primer paso elemental para promover una reacción.

Una fecha para los dos

Los delanteros Ignacio Scocco y Leandro Figueroa, quienes fueron expulsados en el clásico del domingo pasado, recibieron una sola fecha de suspensión. Podrán estar disponibles, en la fecha 14ª, ante Defensa y Justicia.

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